Mientras algunos ayuntamientos españoles, como el de Madrid, miran con recelo a la formación en tauromaquia, desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte se está preparando un programa de formación profesional en el mundo del toreo.

Los módulos del programa formativo para “profesional básico en tauromaquia y actividades auxiliares ganaderas” desarrollan las aptitudes curriculares para ser matador de novillo sin picadores, banderillero de novillos y picador de novillos, pero también para peón agropecuario y pastor, según el texto al que ha tenido acceso SABEMOS y que está disponible más abajo.

En las 74 páginas de las que está compuesto el documento, el Ministerio detalla los contenidos de este plan de FP y también defiende el valor de la “liturgia” del toreo.

“La Tauromaquia es una manifestación artística desvinculada de ideologías que forma parte de la cultura tradicional y  popular. El futuro de la tauromaquia está ligado a su consideración como parte esencial del Patrimonio Histórico, Artístico, Cultural y Etnográfico de España”, relata el texto.

Mientras Educación quiere darle carta de naturaleza a la formación en tauromaquia, desde el Ayuntamiento de Madrid se ha planteado la retirada de la subvención a la escuela de toreo Marcial Lalanda.

La formación se divide en módulos bastante específicos: “Lidia y liturgia taurina”; “Las suertes del toreo” (I y II); “Reglamentación y derecho taurino”; “Operaciones auxiliares de cría y alimentación del ganado”; “Operaciones básicas de manejo de la producción ganadera”; “Operaciones auxiliares de mantenimiento e higiene en instalaciones ganaderas”; “Ciencias aplicadas” (I y II); y “Comunicación y sociedad” (I y II), además de un capítulo de formación en centros de trabajo.

Los contenidos abarcan una serie de conocimientos específicos de la tauromaquia, como la puesta del traje de faena en “Lidia y Liturgia” o los ejercicios de calentamientos que hay que realizar antes de saltar a la arena en “Suerte I”.

No obstante, también se contemplan otras aptitudes más generales: en “Ciencias Aplicadas” se pretenden impartir clases para que los alumnos sean capaces de “resolver ecuaciones de  primer y segundo grado sencillas de modo algebraico y gráfico”, mientras que en “Comunicación y Sociedad” se mezclan contenidos sobre lengua y literatura con otros sobre historia, como las monarquías absolutas o la “guerra civil europea”, sea cual sea esa guerra civil.