El Ayuntamiento comandado por la alcaldesa Manuela Carmena busca la forma legal para poder denunciar y finiquitar unilateralmente los contratos de permuta financiera firmados entre el consistorio y entidades como Bankia, Dexia y Santander, entre otras entidades, y que han supuesto hasta el momento 247 millones de euros en pérdidas.

El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado este lunes que “estudiará posibles acciones legales que le puedan permitir rescindir los contratos de instrumentos derivados (swaps de tipos de interés)” firmados con entidades financieras como Bankia, Dexia o el Santander. Tales operaciones acumulaban ya el año pasado 149 millones de euros en pérdidas,pero este año se han disparado en otros casi cien millones de euros y ya se suma un saldo negativo de 247 millones, tal y como informó recientemente Eldiario.es.

Los Swap, o permutas financieras, son un producto complejo en el que se establece una suerte de juego de suma cero con vasos comunicantes. Así, se establece (por ejemplo) un swap para que una entidad financiera pague los intereses de más que haya de pagar el consistorio siempre que los tipos de interés superen el 2% anual. Así, si los tipos estuvieran al 3% ese banco tendría que abonar en favor del Ayuntamiento ese punto porcentual de diferencia. En caso contrario, y que los tipos de interés bajasen por debajo del 2%, es Madrid quien ha de pagar la diferencia.

La idea del Ayuntamiento, en teoría, era protegerse de hipotéticas subidas de los tipos de interés que pudieran hacer insostenible el pago de la deuda municipal, precisamente en un momento en el que ésta no dejaba de crecer con proyectos como el sueño olímpico o el soterramiento de la M-30. El problema para los madrileños es que desde finales de la primera década de los 2000 los tipos de interés no han hecho otra cosa que bajar, convirtiendo esta inversión arriesgada en un pésimo negocio (por el momento).

El Área de Economía y Hacienda del consistorio madrileño, liderada por el concejal Carlos Sánchez Mato, ha remitido una petición a la Asesoría Jurídica para que determine qué medidas pueden tomarse respecto a los contratos firmados por Madrid durante la alcaldía de Alberto Ruiz Gallardón. La intención del Gobierno municipal es la de explorar cualquier opción que permita dar carpetazo a estos Swaps.

Casi 1.800 millones de riesgo vivo

“Las operaciones de cobertura de riesgo de tipo de interés ascienden a un capital nocional vivo de 1.788 millones de euros”, señalan fuentes municipales en una nota de prensa. Eso supone según sus cálculos que “el coste de todas las operaciones ha supuesto hasta ahora a las arcas municipales unos 247 millones de euros añadidos al pago de la deuda hasta el mes de agosto”, tal y como destapaba la pasada semana la prensa. 

Lo cierto es que, mientras no suban los tipos de interés (y aunque se oyen campanas no parece algo cercano) los swaps seguirán resultando en una pésima operación de aseguramiento para el consistorio municipal madrileño. “El Ayuntamiento contrajo con estos swaps la obligación de pagar un tipo de interés fijo para cada una de las operaciones. Si los tipos de interés generales hubieran superado la barrera fijada, habría existido beneficio para el Ayuntamiento. Pero ha ocurrido exactamente lo contrario: los tipos de interés de las entidades se mantuvieron por debajo. Por eso se han perdido enormes cantidades de dinero”, especifican fuentes del consistorio. Algunos de los contratos, facilitados por el Gobierno municipal a la prensa, pueden consultarse más abajo.

El principal problema por el cual no se ha cancelado ya desde un primer momento este tipo de contratos es porque tienen una penalización por cancelación anticipada. En el caso de los swaps de tipo de interés del Ayuntamiento de Madrid, el coste de revertirlos de forma unilateral “es desmesurado: a fecha 31 de agosto de 2015 ascendía a 402 millones de euros”, según estimaciones oficiales. Es por esto que se estudian ota alternativas, dentro de la legalidad.

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