Cerberus, Chenavari, Aktiv Kapital, Sankaty, Goldman Sachs… son algunas de las instituciones que se han quedado con los activos que Bankia estaba obligada a vender tras el rescate público del verano de 2012. Las desinversiones totales de la entidad nacionalizada superan los 63.000 millones de euros.

Que BFA-Bankia lleva más de dos años de saldo no se le escapa a nadie. Era una de las necesidades inevitables de la entidad una vez desatada la crisis (deshacerse de activos no producitivos) y devino además en una obligación tras la firma del Memorando de Entendimiento (MoU, en inglés) por parte de las autoridades españolas y europeas tras el rescate al sistema financiero español. La entidad nacionalizada tendría que deshacerse de todos sus activos no estratégicos.

Dicho y hecho, ya desde el verano de 2012, cuando los capitales y los depósitos aún escapaban de España, una BFA-Bankia recién recapitalizada con dinero público comenzaba el proceso de desinversiones y liquidación de activos tóxicos o no estratégicos. Ya en junio de 2012, apenas dos meses después de la llegada del nuevo presidente, José Ignacio Goirigolzarri, se cerró la venta de una cartera de 800 millones de euros en créditos fallidos de pymes y particulares sin garantía a los fondos Aktiv Kapital y Oko Investment. En octubre se vendió otra cartera crediticia morosa de 126 millones de euros también a Aktiv. Unos meses después una buena parte de éstos (vinculados al inmobiliario) fueron traspasados al Sareb tras la aplicación de unos fuertes descuentos sobre su precio en libros.

Más de 895 millones en créditos tóxicos a Lindorff y Cerberus, la gestión del patrimonio inmobiliario a esta última institución (renombrada como Haya Real Estate) por unos 90 millones de euros, 355 millones en activos inmobiliarios a Goldman Sachs… la ultima operación cerrada y confirmada ha sido la adjudicación de una cartera de créditos vinculados al ladrillo con un valor teórico de 1.206 millones de euros a los fondos de inversión internacionales Chenavari y Oaktree.

Pero hay más: Davidson Kempner, Starwood, Sankaty, Bank of America… En total, cerca de una docena de bancos de inversión internacionales y fondos buitre se han quedado con al menos 7.496 millones de euros de activos no estratégicos (créditos, inmuebles adjudicados…) de BFA y Bankia, según cálculos de SABEMOS a partir de las comunicaciones oficiales de la propia entidad

Liberar provisiones y reforzar solvencia

La lógica detrás de estas operaciones de desinversión es la de reducir el volumen de activos dudosos y créditos problemáticos, de forma que se consiguen liberar las provisiones destinadas a las mismas (lo que genera más capital) y se refuerza así la solvencia general de la entidad.

En el Plan Estratégico presentado por Bankia tras la llegada de Goirigolzarri, el objetivo para el periodo 2012-2015 era el de vender un total de 50.000 millones de euros en activos en balance no estratégicos. A 30 de junio de este año ya se había superado esta cifra en más de un 27%, tras desinvertir más de 63.600 millones de euros en créditos, inmuebles, etc. Esta reducción en el volumen de activos permite a la entidad crecer en una variable clave de cara a los inversores internacionales: El ROE (rentabilidad respecto a fondos propios), de forma que ésta se ha incrementado tanto que Bankia ya es el banco más rentable de España.

BFA-Bankia es, de todo el sistema financiero español, la entidad que más grandes operaciones de venta de activos no estratégicos ha protagonizado hasta el momento. Tal como se puede comprobar en este cuadro inferior (extraído de un reciente informe de Funcas), ocho de las 28 principales operaciones gestionadas entre noviembre de 2013 y julio de 2015 se realizaron con activos de la entidad nacionalizada, y en favor siempre de bancos internacionales y fondos de inversión. Y la fiesta está lejos de haberse acabado.

A la caza del Big Bang

El Big Bang es el gran proyecto crediticio e inmobiliario de los próximos meses en el mercado financiero español. Se trata de una cartera con más de 46.000 viviendas y créditos vinculados al inmobiliario valorado en unos 4.800 millones de euros. Y está a la venta desde el verano. Algunos de los viejos conocidos del sector, como Cerberus-Haya, Apollo, Blackstone y Texas Pacific Group, según informó Expansión, habrían pujado por totalidad o parte de dicha cartera.

Más allá de las ofertas, lo cierto es que la operación conlleva una alta complejidad debido a su gran tamaño. De entidades españolas, tan solo la venta a Blackstone de la cartera Hércules (con unos 6.400 millones de euros en activos), por parte de Catalunya Banc, ha sido un negocio comparable en volumen y miles de activos implicados.

Participadas vendo

Aunque en otro tiempo joyas de la corona que fueron estratégicas, la firma del MoU convirtió a las participaciones industriales de BFA-Bankia en uno de los activos a vender de forma innegociable. Y así ha sido. La propia entidad, en una de sus páginas web, estima que el Grupo Bankia ha ingresado ya más de 4.917 millones de euros deshaciéndose de sus acciones en Mapfre (1.256 millones), Iberdrola (1.527 millones) o NH Hoteles (191,8 millones), entre otras. A pesar de que algunas de estas ventas se realizaron con las bolsas cerca de mínimos, en su conjunto han supuesto unas plusvalías para el banco de 935 millones.

Los cálculos reflejados en esta web (fechados a 30 de junio) se han visto superados por los acontecimientos. En los últimos meses se ha materializado, por ejemplo, la venta de Globalvía al fondo soberano malayo Khazanah Nasioanal Berhad por 420 millones de euros. También está a punto de consumarse la venta definitiva del City National Bank of Florida (CNBF) a los chilenos del BCI, entre otras operaciones. Lo que parece claro es que los activos de Bankia, que en su momento parecían todo un problema por su toxicidad, despiertan en buena parte una notable avidez en el mercado.

FOTO: BANKIA en FLICKR