La tecnología siempre ha sido símbolo de cambio y evolución, está constantemente avanzando para mejorar la experiencia de los usuarios que son cada vez más exigentes. Ahora nos encontramos ciudades que requieren de un mayor soporte para vídeo, más velocidad a un menor precio y mayor inversión en servicios de cloud computing, Big Data e Internet de las cosas (IoT). ¿Quién tiene que pagar la fiesta?

Huawei sabe muy bien lo que es trabajar en este terreno, sobre este mapa que dibujamos y en el que cabe diferenciar entre los países desarrollados y los que se encuentran en vías de desarrollo. Su objetivo está en el mismo lugar, pero por delante tienen diferentes recorridos marcados por las insuficientes e ineficientes infraestructuras que ahora tratan de soportar unas redes y servicios que se encuentran cambiando constantemente, pidiendo un mejor soporte.

El presidente de la unidad de negocio de Carrier de Huawei, Zou Zhilei dibuja un panorama optimista, confiando en la inversión que la compañía está haciendo de cara a un futuro prometedor en el mundo de las telecomunicaciones.

Para empezar, como afirma el responsable de infraestructuras de operador, ahora existe un mercado más maduro. Aunque teniendo en cuenta la gran rapidez de cambio que se está experimentando, no podemos aventurar qué será lo que podremos encontrar dentro de diez años. La inmediatez, el espacio y el vídeo, son ahora los que marcan las pautas.

Las ciudades se vuelven inteligentes, las videoconferencias ganan adeptos, los relojes inteliggentes acompañan a los smartphones en el mercado de los dispositivos móviles, el Big Data y el cloud computing son cada vez más comunes en nuestro día a día y ya hay quien espera con ilusión la llegada de la velocidad 5G (que al parecer será toda una realidad en 2020, aunque antes tendremos que pasar por el 4.5 G). Esto es una muestra de cómo aquello que hace diez años tan solo existía en nuestra imaginación ha llegado para quedarse y seguir evolucionando, dejando así una puerta abierta a nuevos servicios y soportes.

El consumo de vídeo obliga a contar con mejores y más rápidas conexiones

“El 70% de la información la recibimos a través de los ojos”, según señala Zou Zhilei. Y es que el vídeo se ha convertido en algo imprescindible que ha sabido adaptarse a infinidad de dispositivos. Su consumo nos lleva a fijarnos también en la conectividad que permitirá, ya no solo la comunicación entre personas, sino también la comunicación máquina-persona y máquina-máquina, algo que nos arrastra hacia un nuevo estilo de vida sujeto a nuevas experiencias.

Para que esto ocurra hoy en día se está invirtiendo en proyectos de telecomunicaciones que se llevan a cabo en países desarrollados y en vías de desarrollo que tienen como principal problema la calidad de las infraestructuras, que en ocasiones llega a ser inexistente.

Desde Huawei están convencidos de que para contar con una buena conexión es necesario tener una buena infraestructura, y a ser posible a un precio razonable. Además, señalan que la innovación en el sector tan solo será posible cuando los gobiernos y los reguladores creen ambientes de negocio favorables. Sin duda, una alusión al Gobierno de Estados Unidos, que lleva años negándoles sistemáticamente la entrada en su mercado.