El PP es un partido con moral de derrota. Ésa es la interpretación que realizan casi todos los analistas políticos sobre la situación que atraviesa el partido de la gaviota, tras el miércoles negro que vivieron los populares hace dos días. El fantasma de un derrumbamiento como el de la UCD del año 82, que se ha instalado ya en dirigentes y bases del partido, abre el debate sobre el liderazgo de Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno intentar reafirmarse en su condición de candidato a la Moncloa con el argumento de que él es “un valor seguro”, mientras crecen las voces dentro del PP que ponen en cuestión la victoria en las elecciones del 20-D.

Según ha podido constatar SABEMOS, cada vez son más numerosos los dirigentes del Partido Popular que, ante la acumulación de dimisiones, renuncias y críticas públicas en el partido –como las que se registraron el pasado miércoles-, ponen de manifiesto una total falta de liderazgo por parte del presidente Rajoy y de la dirección nacional de la calle Génova. “Para ganar las elecciones hace falta una organización férrea y, sin embargo, el partido da la sensación de que no hay nadie al mando”, cuenta un veterano diputado del PP, sin ocultar su desolación, en una charla con este periódico digital.

Los dirigentes críticos del PP ponen en valor que el miércoles negro de los populares tuvo lugar con Rajoy fuera de España, viajando de Nueva York a Bruselas, tras asistir al Consejo de Seguridad de la ONU y antes de participar en una cumbre europea, y sin que nadie de la dirección nacional del partido saliese al paso para aplacar estos los incendios internos a algo más de dos meses para las elecciones generales.

Precisamente –y ante ese clamoroso silencio de la ejecutiva popular-, tuvo que ser el presidente del Gobierno quien, desde la capital belga, tratase de defender su candidatura a la Presidencia del Gobierno. Tras rechazar categóricamente que su partido se encuentre en una situación de crisis, Rajoy se esforzó por dejar claro, ante las críticas internas, que está en condiciones de ganar las próximas elecciones generales, dado que él se considera “un valor seguro”, informa la agencia de noticias Europa Press.

Como argumento, el jefe del Ejecutivo tiró de méritos pasados: “El Partido Popular es la fuerza política más grande de España, que tiene representación en la totalidad de los ayuntamientos españoles”. Y, a renglón seguido, habló de la labor que le queda por hacer: “Creemos que en los próximos cuatro años podemos llevar a cabo cosas muy positivas en beneficio de los españoles. Así que estamos animados y contentos. Otros estarán en contra, pero eso es la democracia. Nadie tiene el apoyo de todo el mundo”.

Soraya evita salir en defensa de Rajoy

Ante el miércoles negro que vivió el PP, pocas fueron las voces que ayer salieron a defender el liderazgo de Rajoy. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dejó pasar la oportunidad de ponerse al lado de su jefe, pese a que se dio la ocasión para ello.

Ante las preguntas de los periodistas –en un acto para inaugurar el sistema por el que se inscribirán nacimientos y defunciones por vía telemática en el Registro Civil-, la portavoz del Ejecutivo se puso de perfil y ni siquiera negó la situación de crisis interna: “Cuando un partido está en el Gobierno, tiene responsabilidad y toma decisiones, al tiempo que pasa por situaciones muy duras, con lo que estamos acostumbrados a solventarlas. El PP lo que ha hecho es sacar a España de la crisis y va a seguir trabajando para la recuperación total”.

Ante la pregunta que le requería su opinión sobre el hecho de que el periódico Financial Times le sitúe como la mejor posicionada para sustituir a Rajoy, la vicepresidenta del Gobierno no pudo dejar de esbozar una medio sonrisa. A continuación, dijo que ella no está “en eso”, sino en “trabajar en cosas”, como el sistema para inscribir nacimientos y defunciones que se puso en marcha ayer.

Ana Pastor fue la única que se posicionó al lado de su jefe

Quien sí salió en defensa del presidente del Gobierno fue la titular de Fomento y miembro destacada del grupo de ministros que se posiciona en contra de Sáenz de Santamaría. Ana Pastor aseguró que cuando se plantea la posibilidad de un Gobierno del PP sin Mariano Rajoy, “la pregunta ofende”, porque ganó las elecciones de 2011 con amplia mayoría absoluta y es “el líder indiscutible que ha llevado a cabo la transformación del país”.

A su juicio, el relevo del presidente del Gobierno y del PP puede plantearlo “el que no ha hecho nada”, mientras que millones de ciudadanos (sic) piensan que hay un líder –en referencia a Rajoy- que evitó el rescate y está cambiando España “de la A la Z”.

No son de la misma opinión los dirigentes del PP con los que ha hablado SABEMOS. Las fuentes consultadas consideran que el partido está sumamente desorientado y sin rumbo. A ello, según dicen, no ayuda el hermetismo que caracteriza a Rajoy en la elaboración de las listas para las elecciones del próximo 20 de diciembre, algo que, según admiten, provoca nerviosismo y tensión en las filas del PP.