El secretario general de Podemos concedió anoche una entrevista a Risto Mejide en la que hubo tiempo para todo, también para hablar de sexo. Así #PabloIglesiasAlRincón ha sido tendencia en Twitter hasta bien entrada la mañana.

A pocos políticos hemos oído hablar de sexo, pero a Pablo Iglesias le gusta “romper los límites convencionales” y se atreve con todo. Su paso por el programa de Antena 3 ha dejado grandes frases para la posteridad y grandes reacciones en la red social, donde ya había expectación:

 

 

 

 

Una de las grandes revelaciones es que para Pablo estar en la primera línea de la política nacional es un gran sacrificio y espera poder abandonarla en menos de dos legislaturas: “ojalá” suspiró. La presión de no defraudar a la gente que confía en él para producir EL CAMBIO le mantiene ahí, haciendo un esfuerzo y sin tiempo para poder hacer ejercicio ni pensar en hijos, explicó en El Rincón de Pensar, donde parecía sentirse muy cómodo. (¿Alguna vez habéis visto a Pablo Iglesias sentirse incómodo?)

 

 

 

Él lo tiene claro, esto es temporal: “Lo que he representado yo tiene que ser una cosa temporal (…) Una vez roto el hielo hay que apostar por proyectos colectivos”. Es inmune a la erótica del poder y además el Congreso le da pereza. Contó que viendo una sesión de control pensó: “hostia puta, me voy a tener que pasar la vida ahí y era como una sensación de buffff”.

Luego trató de explicarlo con otras palabras: “Esto está lleno de sacrificios, es muy difícil, supone vivir en una situación de tensión”. Por eso no entiende que a los expresidentes Aznar y González “les ponga” estar toda la vida en primera línea: “Son como drogadictos que necesitan tener esa presencia pública”. Lo cierto es que al candidato a la Presidencia del Gobierno se le ve algo cansado.

 

 

 

Pero Pablo no habla mal de todo el mundo, solo de la casta:

 

La complicidad del secretario general de Podemos con Risto, con quien se whatsappea a menudo (por lo visto con Tsipras también) hizo que la conversación fuera fluida y relajada y que el presentador le preguntara sin pudor que si follaba durante la campaña, a lo que Pablo dijo orgulloso que por supuesto, que es muy importante. (¿Alguien esperaba otra respuesta?) Es más, Pablo está a tope, a Pablo le pone “erotizar la campaña” con alusiones sexuales que su equipo tiene que frenar porque, le dicen, es peligroso. 

El líder de Podemos reconoció el fracaso de su formación en las elecciones catalanas en una distendida conversación: – “Vaya hostia os habéis pegado”. – “Ya te digo”. Este estilo humilde y desenfadado en un candidato a la Presidencia del Gobierno convence a algunos y asusta a otros. Para él “la política es teatro”.