Un juzgado de Madrid ha ordenado la “suspensión inmediata” de la Operación Canalejas, el complejo inmobiliario que el Grupo Villar Mir construye junto a la Puerta del Sol de Madrid, después de admitir a trámite una demanda por daños al patrimonio histórico.

Según informa el diario El País, la paralización de las obras fue ordenada el pasado viernes, después de que la operación hubiera obtenido el visto bueno del Ayuntamiento de Madrid y del Gobierno regional tras medio año de bloqueo administrativo. El consistorio ya había detectado los posibles daños al patrimonio histórico esta pasada primavera y la Comunidad aún no había tomado una decisión al respecto.

Villar Mir, recuerda el rotativo, pagó 215 millones de euros al Banco de Santander en diciembre de 2012 para hacerse con siete edificios ubicados en la plaza de Canalejas, la Carrera de San Jerónimo y la calle de Alcalá, y en julio de 2014 inició la construcción de un centro comercial, un hotel de cinco estrellas (que gestionará la cadena Four Seasons) y pisos de lujo.

En julio de 2014, el Ayuntamiento le dio licencia para iniciar la demolición de los edificios, manteniendo, tal y como dictaminó la Comisión Local de Patrimonio Histórico, los elementos protegidos por su valor histórico-artístico, como las fachadas y la primera crujía. No obstante, una inspección municipal efectuada en febrero de 2015 estableció que se habían producido “actuaciones no autorizadas” que afectaban a elementos calificados de bien de interés cultural.

En marzo, el Ayuntamiento suspendió las obras, que según Villar Mir sólo afectaron al 10 por ciento del complejo. Villar Mir presentó un recurso de reposición contra la orden de suspensión y solicitó la legalización de las obras a la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. El consistorio elevó un informe a la fiscalía en el que afirmaba que los elementos demolidos sin licencia eran ”carentes de interés” desde un punto de vista cultural y, por tanto, su demolición era compatible con la “protección del edificio”.

R&A Palace Gestión

Cuando todo parecía que se iba a cerrar con una multa, la sociedad R&A Palace Gestión, que había intentado sin éxito promover una operación inmobiliaria con esos mismos edificios antes de Villar Mir, acudió a un juzgado para pedir la paralización de las obras. En marzo de 2014, la citada sociedad había presentado un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que fue admitido a trámite, pero en septiembre de 2014, el TSJM rechazó la paralización cautelar de las obras.

No obstante, ante la actuación de oficio del Ayuntamiento en marzo de 2015, R&A Palace Gestión acudió ante el juzgado de Primera Instancia número 54 de Madrid para solicitar la suspensión inmediata. El pasado viernes, en un auto al que ha tenido acceso El País, el juez admitió a trámite la demanda de suspensión de obra nueva presentada por la sociedad, y ordenó la paralización “inmediata” de todos los trabajos no sólo en la parte señalada por el Ayuntamiento sino en “el conjunto de los siete edificios”. Sólo se permiten los trabajos “indispensables para conservar lo ya realizado”, a expensas de que Villar Mir recurra la decisión o presente una caución aceptable para proseguir la obra antes de la vista judicial, fijada el 11 de diciembre.