Hace apenas unos días que fue nombrado como consejero delegado Jack Dorsey (de forma permanente) y ahora Twitter se enfrenta a una reducción de plantilla del 8% que a buen seguro dejará incertidumbre en los mercados financieros.

Si las aguas ya estaban bajando bastante negras en la casa del pajarito, tras conocer que Twitter acometerá una reducción de plantilla del 8%, puede que se pongan todavía peor. Concretamente se trata de 336 empleados, que forman parte de esa reducción de costes de la que hablaba Jack Dorsey cuando accedió al cargo de consejero delegado de manera permanente.

Uno de los grandes retos que afrontaba Twitter con la llegada de Dorsey era el de frenar el estancamiento en el que había entrado la red social a la hora de captar usuarios. Además, se sumaban los problemas financieros de la compañía. Con este coctel, la primera gran decisión ha sido renunciar al 8% de la plantilla.

Según el analista Richard Windsor, de Edison Investmen Reseach, los despidos en una gran empresa, que encima está en fase de retroceso, solo puede significar que la compañía está en peor situación de lo que se muestra de forma pública. De hecho, la mayoría de consultores coinciden en que la reducción de costes en el corto plazo solo va a generar mayor incertidumbre en los mercados financieros a medio plazo.

El próximo 27 de septiembre Twitter presenta resultados y los inversores siguen con una sensación de pesimismo y creen que nuevamente no sean favorables para la red social de los 140 caracteres. Además, el auge que en estos momentos experimenta Snapchat, junto a la herramienta de mensajería WhatsApp, para compartir contenidos, hace que las amenazas de Twitter crezcan cada día.

¿Sin capacidad de reacción?

Con 300 millones de usuarios, Twitter registró ingresos por valor de 938 millones de dólares en el primer semestre de este año, pero perdió 299 millones de dólares en ese periodo y acumula 1.900 millones de dólares en números rojos desde su creación.

Ante esta situación, la compañía ha experimentado una serie de cambios que de momento no dan resultado. Así, Dorsey ha eliminado el límite de 140 caracteres para los mensajes directos, y además ha anunciado la incorporación de un botón de compra y una iniciativa para hacer contribuciones a las campañas electorales en Estados Unidos a través de la red social.

Y no solo eso. La nueva etapa de Twitter incluye el debut de su proyecto editorial “Moments”, el lanzamiento de una herramienta de vídeo para anunciantes y la promesa de “grandes cambios” en 2016, como adelantó Dorsey la semana pasada. Pero nada parece, de momento, que llame la atención de los usuarios y vuelva a los crecimientos de hace años.