A pesar de que Repsol acaba de cumplir su último plan de venta de activos por más de mil millones, la compañía de Antonio Brufau quiere ir más allá y está negociando con EDP el traspaso de los activos que le quedan en el negocio del gas licuado del petróleo, que se concentran en la filial Repsol Butano.

Tal como recoge este martes el diario económico Expansión, Repsol podría ingresar mil millones de euros extras si consigue llevar a buen puerto la venta de la totalidad de la subsidiaria, que se sumarían a los mil millones que ya ha obtenido estas últimas semanas por la venta exprés de parte del negocio del gas licuado y de otros activos, como el grupo CLH.

La noticia llega a pocos días de que la compañía presente su nuevo plan estratégico. El interés de la compañía es tranquilizar a las entidades bancarias, a los analistas y a las agencias de rating, que le reclaman mayores desinversiones y ajustes de costes para mantener la calificación financiera y hacer frente a la caída histórica del precio del petróleo. Repsol, recuerda el rotativo, necesita que suba el precio del petróleo para rentabilizar la megacompra que hizo este año de la canadiense Talisman, una operación de más de 10.000 millones de euros.

En total, Repsol anunció, entre los días 25 y 30 de septiembre, la venta de activos por 1.040 millones de euros, lo que le genera una plusvalía de 660 millones, una cifra con la que supuestamente habría cumplido, de sobra, el plan de desinversiones anunciado en diciembre de 2014 para financiar la compra de Talisman.

Concretamente, la empresa informó en septiembre del traspaso al fondo Ardian del diez por ciento que le quedaba en CLH por 325 millones y la venta, al grupo BG, de pozos de hidrocarburos en Canadá por más de 60 millones. Asimismo, Repsol anunció a finales del mes pasado la venta, a Redexis y Gas Natural, de parte de su negocio de propano por 652 millones de euros.