El consejero delegado de Hyperloop, compañía que plantea la construcción de una cápsula de transporte que viajaría a través de una infraestructura tubular de San Francisco a Los Ángeles en 35 minutos, ha afirmado que uno de sus principales retos es convencer a los ciudadanos de que lo usen, ya que se están encontrando con gente que “tiene miedo” de su tecnología futurista.

A muchos de los que se acercan al proyecto -ha dicho el consejero delegado, Dirk Ahlborn- les asusta la idea de ser absorbidos por un tubo y lanzados a gran velocidad. “Eso no es verdad”, ha zanjado, ya que la cápsula acogerá a varias personas y no registrará aceleraciones ni deceleraciones de más de 1 G, esto es, superiores a la fuerza de la gravedad.

En este sentido, lo más importante para la compañía, basada en la idea del fundador de PayPal y Tesla, Elon Musk, es acercarse a todos los públicos: tan necesario es que un niño de 2 años pueda viajar tranquilamente como que una anciana no tenga miedo de utilizar este medio de transporte, ha resumido Ahlbron.

Lo cierto es que este invento consiste en una cápsula con capacidad para una veintena de personas que viaja por un tubo lleno de aire a baja presión y que podría ir a más de 1.000 kilómetros por hora, así que no es apto para aprensivos.

El Hyperloop consiste en una cápsula que viaja por un tubo a más de 1.000 kilómetros por hora

La intervención de Ahlbron durante la feria de emprendimiento South Summit, que se está celebrando en Madrid, se ha centrado en los esfuerzos innovadores de la compañía, que busca “acercarse lo máximo posible al teletransporte”.

Pero el trabajo de desarrollo de nuevas propuestas para el mercado del transporte se encuentra con ciertos contratiempos y muchos de ellos tienen que ver con la estrecha relación que tiene con el sector público. Tratar de innovar en este campo es muy complicado si no se cuenta con el apoyo de la Administración, como ha podido comprobar Uber, según Ahlbron.

Innovación

El del futuro del transporte ha sido un tema recurrente en la mesa redonda que se ha celebrado en el South Summit. En ella también ha participado el socio de inversión DFJ Barry Schuler, quien ha asegurado que no ha habido “grandes movimientos en innovación” hasta hace poco, con la fundación de Tesla por parte de Elon Musk.

En cuanto a lo que queda por venir, el siguiente gran paso es el de los coches que se conducen de manera automática, ha dicho, porque “lo que se ha demostrado en los últimos 150 años es que los humanos son unos conductores espantosos”.

En el mismo sentido se ha posicionado la directora General de Operaciones de Renfe Operadora, Berta Barrero, quien ha destacado que conforme el avance de la tecnología sigue su curso, el transporte se hace más seguro; lo malo es que estos desarrollos requieren de grandes inversiones.

Estos desembolsos no están del todo justificados, como ha explicado el fundador y consejero delegado de Moovit, Nir Erez, ya que en las recientes huelgas de metro en Londres, los ciudadanos han “descubierto” que existen otras formas de transporte como el autobús. Por ello, lo fundamental, cree Erez, es que la información sobre los medios de locomoción esté a disposición de los usuarios en todo momento.

El punto de la información constante para los clientes es uno de los que ha subrayado el vicepresidente Amadeus, Alex Luzarraga. Por ello, su compañía ha puesto en marcha un proyecto para informar a los clientes que han sufrido retrasos o cancelaciones en un aeropuerto de las alternativas para viajar más convenientes.