Soraya Sáenz de Santamaría es la tercera candidata del Partido Popular que aparece en El Hormiguero antes de unas elecciones en lo que va de año. Buscan el aire desenfadado del programa para rejuvenecer su imagen.

 

El programa de Pablo Motos parece haberse convertido en la fórmulaelegida por los partidos clásicos para renovar su imagen. Las encuestas muestran una estampida del voto joven hacia los partidos nuevos, que conectan mejor con esta audiencia, por lo que los tradicionales tienen que recurrir a otras fórmulas para convencerles. Acudir a programas de televisión para mostrar su cara más divertida forma parte de la estrategia para recuperar votos. Pedro Sánchez apareció en varios programas el año pasado y ahora es el turno de las mujeres del PP.

Tras el paso de Cifuentes y Aguirre, que estuvieron en elplató de El Hormiguero antes de las elecciones autonómicas y municipales de este año, en marzo y mayo respectivamente, ayer fue la vicepresidenta del Gobierno la que se marcó unos bailes y unas risas en prime time. En su caso, además, tiene que convencer a su propio partido de que es una buena candidata para ser la número dos en las próximas elecciones generales.

 

 

La cuenta oficial del Partido Popular y la de la Vicepresidencia del Gobierno fueron dando cuenta en la red social de lo que iba dando de sí el programa. El community manager del PP debía echar humo por las orejas al tener que tuitear los mejores momentos de Soraya en El Hormiguero y, a la vez, los de Andrea Levy en El Cascabel. Pero consiguió transmitir a la ciudadanía cosas importantes de las altas esferas políticas, como

 

 

 

 

y luego otras más aburridas y electoralistas:

 

 

 

 

 

 

 

Por su parte, la cuenta, pública, de la Vicepresidencia del Gobierno, también sirvió de trampolín para (intentar) aumentar la popularidad de Soraya Saénz de Santamaría. Y de Mariano Rajoy.

 

 

 

 

Según la encuesta del programa de Pablo Motos, la entrevista gustó en Twitter

 

 

Aunque luego se ven reacciones de todo tipo… En lo que sí hay consenso es en que el baile, si se le puede llamar así, que se marcó con el Uptown Funk de Bruno Mars fue el súmmum. De hecho, el minuto de oro del programa fue ese preciso momento, que siguieron más de cuatro millones y medio de espectadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También fueron varias las personas que se acordaron de las críticas que ha hecho el Partido Popular en múltiples ocasiones a distintos contrincantes políticos por llevar a cabo espectáculos similares.

 

 

 

Pero lo importante es pasárselo bien y tener 15 minutos de fama. ¿O no?