El autor de cómics Frank Miller siempre ha sido sorprendente. Pero en esta ocasión lo ha sido por razones distintas a las habituales. El autor de Sin City, 300 y algunas de las mejores páginas de Daredevil y Batman ha demostrado que llevar los calzoncillos por fuera a veces puede jugarte una mala pasada…

Los estadounidenses no pueden dejar de mirar a Superman el paquete. Aunque el minicomic que acompaña a Dark Knight 3 está dedicado a Atom, Miller ha convertido en protagonista al personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Abierto de piernas en pleno vuelo, Superman ha convertido al dibujante en trending topic.

En EEUU, la polémica ha sido muy llamativa. El dibujante Rob Liefeld, experto en encajar golpes de la crítica, ha dejado de seguir en Facebook a todo aquel que haya expresado una opinión irrespetuosa hacia Miller. “¿Quieres sobreactuar sobre el trabajo de un hombre de quien muchos decían que no volvería a dibujar, y golpearte el pecho por el camino diciendo que tu trabajo es mucho mejor? Frank Miller tiene una larga carrera de obras geniales, de tremendo impacto y ganadoras de premios. Se ha ganado su lugar en el panteón de los más grandes. Pero allá tú si quieres enfocar tu ira en un sólo dibujo y patear a alguien que está en horas bajas. ¿Te sientes mejor? No lo veré en mi Facebook”. 

El portal iO9 ha titulado, literalmente: “DC permite a Frank Miller dibujar el pene de Superman“. El autor de la pieza, Rob Bricken, escribe: “No puedo creer que nadie en DC Comics que esté fijándose en la cara de Superman, su dismorfia y el perfil de su pene, y no quiera tener el poder suficiente como para evitarlo. Y después borrarlo y destruir todos los ordenadores que jamás hayan albergado esa imagen con martillos”.

El guionista de Marvels y Astro City, Kurt Busiek, está entre los que han saltado en defensa de Miller, a través de una larga diatriba en Twitter: “Esta imagen de Superman dice todo lo que Frank Miller quiere decir sobre Superman en este mundo. Quienes quieren un Superman realista y pulcro, el Superman al que están acostumbrados, lo odiarán. Pero Miller no está interesado en ofrecer más de ese Superman. Durante años su obra ha hablado del poder bruto de los superhéroes, o de cómo tuvieron más impacto en la Golden Age, cuando eran más toscos, menos pulidos. Habrá quien diga que Frank no lo dibuja bien, o que no lo hace del modo correcto, pero no va de eso. Frank dibuja una idea cruda y poderosa, no a la manera de Neal (Adams) o Curt (Swan) o de cualquier otro. Es poderoso, feo, loco al estilo Eastwood, con puños como los de (Jack) Kirby y un pene apreciable. No es por error, no es falta de control. Es un dibujo, es Frank arrojando una idea de Superman que no es bonita ni apropiada. Asumo que mucha gente lo detestará, y no digo que tenga que gustarles. Sólo digo que no es el resultado de alguien que ha perdido el control, es el resultado de Frank haciendo algo distinto y que no te gusta. No es un fracaso, es un éxito a la hora de decir algo que no querías que dijera. Pero él quería hacerlo, así que lo hizo. Insisto: no significa que tenga que gustarte. Pero es a propósito, no una señal de pereza ni un intento de dibujar como Neal y fracasar. Es muy concreto, es lo que está intentando decir”.

La polémica se ha mezclado con los rumores sobre una posible enfermedad del dibujante, nunca confirmada pero sí muy comentada por su evidente declive físico, pero es perfectamente viable que se trate de una combinación entre eso y un cambio estilístico nada casual. La revista digital Canino ha hecho un recopilatorio con 42 portadas del artista que demuestran una deriva que va, precisamente, en esta dirección. 

Con la excusa de que ahora venden comics en sus tiendas, se ha metido en el ajo hasta la cadena de tiendas Game… 

Otro dibujante estadounidense, Eric Larsen, ha sido muy claro sobre las opciones que tienen los consumidores al respecto… “Puedes A: Comprarlo. B: No comprarlo. No hay otras opciones. No hay una alternativa C: Dibuja como solías“.

Otro dibujante veterano, Ron Marz, va más alla: “La agresividad con la que me encuentro al pulsar el trending topic Frank Miller me deprime. ¿Es crueldad lo que ha aprendido la gente leyendo cómics de superhéroes?

En todo caso, más allá de lo que diga algún descerebrado, nadie duda que, enfermo o sano, mermado o no en sus capacidades artísticas a sus 58 años, Frank Miller se ha ganado el derecho, después de una larga y revolucionaria carrera, a hacer, poco más o menos, lo que le venga en gana.