La educación es una de las principales prioridades de la estrategia global de Europa en 2020 y entre los años 2012 y 2013 la UE contó con un aumento de un 1% en el presupuesto educativo. Sin embargo, la Comisión Europea ha constatado que sólo la mitad de los alumnos de 16 años se encuentran en “escuelas con un equipamiento digital considerable”.

También la Comisión Europea ha llegado a la conclusión de que la potenciación del desarrollo profesional de los docentes tiene gran trascendencia y parece ser una condición imprescindible para que se dé un uso efectivo y eficaz a las infraestructuras disponibles.

Hasta no hace demasiado tiempo los únicos que aportaban información en la clase eran los profesores. Hoy esto ha cambiado. Nos encontramos con muchos más agentes ya que, los estudiantes pueden compartir entre sí información a un nivel nunca antes visto, gracias a los recursos que se encuentran disponibles en una amplia variedad de fuentes online.

Esto es lo que lleva a que los centros de enseñanza sobre todo inviertan en proyectores (84%) y pizarras interactivas (82%), según recoge una encuesta del T.H.E. Journal, en la que más del 90% de los encuestados también señala estas tecnologías como las más eficaces a la hora de mejorar el aprendizaje de los alumnos. Y es que herramientas como los proyectores proporcionan un modo de compartir el contenido a gran escala, lo que ayuda a que la educación sea una experiencia eficaz y efectiva haciendo que la información cobre vida.