Los negocios que tienen que ver con el comer están de moda. Desde los concursos de cocina a la reserva de restaurantes a través de aplicaciones. Y claro está, pedir comida a domicilio. Muchos lo dan en llamar foodtech . Iñigo Amoribieta, CEO de La Nevera Roja, uno de los dos grandes jugadores en este segmento, junto a Just-Eat, explica a SABEMOS que simplemente esta de moda porque genera negocio.

Al margen de una posible burbuja o no, el tiempo decidirá, el responsable de La Nevera Roja tiene las cosas muy claras. “En cuanto a la explosión del foodtech, lo que sucede es que antes era un producto [la comida] difícil de transportar. La tecnología ha sido clave para dar a conocer muchos restaurantes, luego para facilitar las reservas y ahora para que el producto salga del local”.

Sobre comida, su negocio y los pedidos a domicilio nos habla Iñigo Amoribieta, CEO de La Nevera Roja. De entrada, cree que si las cosas funcionan bien es porque han cambiado. Asume que “lo que antes suponía una pequeña intromisión en lo de vender online, ahora se ha convertido en un verdadero negocio”, y ahí es donde se ha situado su empresa.

La Nevera Roja tiene un modelo de negocio muy simple basado en las comisiones. Como gancho, una cifra: “Los restaurantes que apuestan por los servicios de comida a domicilio, crecen un 20% en ventas”. Y no solo eso, desde La Nevera proveen a quien lo necesita de página web para resultar más atractivos. Así es como esta compañía que gestiona a través de internet pedidos de comida a domicilio hace dinero.

Un usuario se descarga la app y, mediante un sistema de geolocalización, ésta le dice qué restaurantes tiene más cerca. Pide la comida y listo. Del pedido, La Nevera Roja se lleva un 15% de comisión que le abona el restaurante. Así pues, más clientes son más pedidos, y eso supone más comisiones. En principio todos salen ganando. En cifras, la empresa cerró 2014 con más de 600.000 usuarios y más de 4.000 restaurantes asociados.

En este punto, Iñigo saca pecho y advierte de que todo son ventajas para los restaurantes. Estos pueden entrar sin ningún tipo de coste, probar y, si concluyen que no les gusta, dejar la plataforma. Cree que eso ha sido parte del éxito, una agilidad que permite tener a todos contentos.

Buscando la comunidad

El concepto de comunidad emerge como algo esencial para los nuevos negocios que tienen una importante vertiente tecnológica. Consejos, quejas, opiniones… todo es mejor canalizarlo por vías internas y que no se propague más de la cuenta. Así, cuenta el CEO de La Nevera Roja, que en el control y gestión de críticas apostar por una comunidad dentro de su plataforma ayuda mucho.

Pero no es lo único en lo que trabajan. Uno de los problemas que surgen en las empresas que sólo tienen labor de intermediación es que pueden tener sobre su frente un dedo acusador sin que ellos sean los responsables. Por eso han apostado por un servicio de moteros bajo demanda para los restaurantes. De esta forma saben y controlan perfectamente el recorrido de la comida. Así, si un usuario dice que está fría saben que ellos son los responsables. Antes todo quedaba en manos de los restaurantes, pero daba lo mismo: los usuarios miraban a La Nevera Roja.  

Un sector en pleno crecimiento

El sector del reparto de comida a domicilio tiene nuevos jugadores en la red. Esto ya no se trata de pedir una pizza los fines de semana en la empresa que tiene el secreto en su masa. Ahora se puede pedir comida turca, japonesa y de cualquier parte del mundo. Internet ha sido la clave y las apps para gestionar los pedidos el aliado perfecto. Así han crecido grupos como Just-Eat, que también contó su historia en SABEMOS, y otros tantos.

¿Cómo es esa competencia? Aquí el CEO de La Nevera Roja es muy claro: “Este mercado no ha llegado a un punto de cómo repartimos la tarta, sino cómo hacerla más grande”. El hecho de facilitar la vida a las personas es el gran valor que aportan estas plataformas, asegura Iñigo. Además, es consciente de que se trata de un mercado que no dominará una sola empresa, ni de las tradicionales, ni las tecnológicas. Es más, el responsable de La Nevera dice que más competidores, lo que buscan son socios, como por ejemplo Telepizza.

Sobre la llegada de nuevos players al sector, Iñigo es muy rotundo: “Al final se oyen muchas cosas en plan cuidado que se mete Amazon, o cuidado que se mete Google. Esto es un negocio que mueve un volumen importante de dinero y que puede ser una oportunidad importante, por eso provoca que haya cierto interés, aunque lo que ha demostrado internet es que ganan los profesionales que se dedican a una cosa”.

Ellos han encontrado su hueco, y la intención es seguir creciendo. Mientras que haya hambre, habrá pedidos.