En el sector de la promoción turística hemos sido testigos del surgimiento de cientos de blogs sobre viajes y hemos tenido que acomodar nuestras acciones de marketing y comunicación no solo a esta nueva ola de informadores que pueden hacer mucho daño, o generarle muchos beneficios a nuestro producto, sino también a los nuevos medios de comunicación.

Como ejemplo de esto, podemos mencionar que durante la realización de un viaje de prensa a la mayor parte de los blogueros les gusta ir actualizando sus redes sociales con las experiencias que están viviendo en el destino en cuestión, algo impensable hace unos años y que al responsable de turismo le puede llegar a generar ciertos dolores de cabeza al tener que ir buscando conexiones wifi por todas partes, cosa bastante complicada en algunos destinos y tremendamente sencilla en otros. Sin mencionar la falta de control sobre lo que se sube a redes como Twitter, Instagram o Facebook por parte de los blogueros. Sin embargo, esto mismo que puede suponer algunos problemas por un tweet, una fotografía o un post poco afortunado, multiplica de manera proporcional al número de seguidores del blog, la presencia del producto turístico en cuestión.

Las redes sociales han dado voz a numerosas personas que, de otro modo, solo serían escuchados en la intimidad de sus hogares a la hora de comer. Algunos tienen cosas interesantes o divertidas que decir, otros no dicen más que soberbias estupideces. Es lo mismo que en el mundo 1.0 con la diferencia de que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han conseguido que tengamos un mayor acceso a ambos grupos de personas. Ventajas y desventajas de la globalización de la información.

Estas redes sociales de las que hablamos cumplen también una función mediadora entre aquellos que plasman sus ideas en un blog y aquellos que están ávidos de saber más sobre un tema o simplemente les gusta informarse sobre algo en un momento dado. De hecho hay blogs que cuentan con mayor número de lectores que algunos medios de comunicación más tradicionales y en algunos casos, lo merecen por la seriedad y el rigor con los que el bloguero escribe sobre el tema de su elección.

También existen ciertas rivalidades entre el periodista tradicional y el bloguero, quien la mayor parte de las ocasiones no viene avalado por una titulación relacionada con medios de comunicación, sin embargo, el responsable de promoción de un producto turístico no puede dar la espalda al hecho de que, en la actualidad, antes de comprar un producto el consumidor va a buscar información en internet sobre el mismo; esto a lo que Google ha denominado Momento Cero de la Verdad (ZMoT en su acrónimo en inglés) es lo que nos lleva a considerar al blog de viajes como un participante muy activo en la promoción turística: el viajero interesado en un destino o producto va a informarse antes sobre él y qué mejor forma de informarse que leer sobre las experiencias de alguien tan normal como tú, alguien que podrías ser tú y no un Javier Reverte cuyo conocimiento y profundización en los destinos que visita supera con creces lo que el viajero medio necesita. Y no quiero decir con esto que el Sr. Reverte no sea un experto, más bien al contrario, sin embargo, supongo que muchos leemos sus escritos con la envidia que produce el saber que jamás, jamás, vas a poder visitar la mayor parte de esos lugares… Y si llegas a visitarlos, desde luego que va a estar complicado sumergirte en ellos de la magistral manera en la que él lo hace.

Por otra parte, si bien es cierto que hay blogueros tremendamente profesionales, debemos ser realistas y considerar también lo contrario, es decir, que hay bastantes aprovechados que lo que quieren es viajar gratis; y créanme, algunos, aunque parezca increíble, lo consiguen. La empresa turística que emprenda cualquier tipo de actividad promocional que involucre a estos viajeros ávidos de compartir sus experiencias con el resto de la humanidad, tiene que ser muy concienzuda a la hora de separar el trigo de la paja en el mundillo del blog de viajes, lo que añade una nueva dificultad a la ya de por sí dura y competitiva tarea de organizar cualquier tipo de acción que te ayude a destacar en este sector.

Lo peor a la hora de comenzar a organizar actividades promocionales dirigidas a blogueros, es el momento del… llamémosle insight; ese momento en el que te das cuenta de que nadie reparte un carnet que acredite la condición de bloguero de éxito del audaz viajero que se ha aproximado a ti para comentarte las maravillas de su blog. No, no se necesita nada para comenzar tu propio blog sobre viajes o sobre cualquier otro tema, por este motivo, los profesionales de la promoción turística están, en ocasiones, moviéndose en lo más parecido a un mar tormentoso y negro en el que es imposible vislumbrar tu mano aunque la pongas delante de las narices. Tienes que fiarte de tu intuición o si estás bien relacionado en el sector, puedes solicitar referencias a otros compañeros; y desde aquí animo a los profesionales de la promoción a compartir sus experiencias para sacar a patadas a los aprovechados, a los que no les preocupa en absoluto crear contenidos de calidad en sus blogs, con la intención de dejar solo a aquellos blogueros que gracias a su trabajo y buen hacer, han conseguido lo imposible: ser leídos por muchos.

He tenido la suerte de trabajar con personas como las que llevan El Rincón de Sele, Un Paseo por el Mundo o Viajablog, grandes profesionales que se enamoran de cada uno de los destinos que visitan y corresponden consecuentemente. Esa pasión y amor por los viajes quedan plasmados en sus escritos, realizados con la mayor profesionalidad y seriedad. También he podido trabajar con otros blogueros no tan profesionales, a los que siempre agradeceré lo mucho que me han ayudado a diferenciar un trabajo bien hecho de uno con una calidad mediocre.

Así pues, este es el panorama actual en el que nos movemos y aunque nos pese, necesitamos aceptarlo y adaptarnos a él. No podemos seguir pensando que el blog, y con él, el bloguero, son entes inexistentes que no hay que tener en cuenta en la planificación de nuestras acciones de marketing y comunicación. No podemos seguir ignorándoles, porque el consumidor final, no lo hace. Ha llegado el momento de tomar el toro por los cuernos, de adaptarnos a las nuevas formas de información, de buscar nuevos ángulos para nuestras historias y nuevas formas de distribuirlas. Para ello, los blogs son aliados muy importantes a considerar.