El 73% de los televisores fabricados en el mundo serán Smart TV en 2017, del mismo modo, la inversión publicitaria en video online se incrementará un 68%. Ante esto las plataformas OTT, que distribuyen y transmiten contenidos en la red, experimentarán un gran crecimiento con el objetivo de hacer frente a los más de 15 billones de dispositivos que se estima habrá en 2020 preparados para reproducir este tipo de producto.

Esta situación presenta una gran oportunidad para que “productores o distribuidores de contenido puedan alcanzar su audiencia sin limitaciones de territorio, sin licencias exclusivas (como pasaba con la TDT) y sin intermediarios (ni telcos, ni cadenas de televisión, ni majors) , con su propia plataforma OTT”, según señalan desde Fractal Media, encargada del desarrollo de aplicaciones Smart TV.

Desde la compañía advierten de que “en nuestro mercado se agudizará la guerra por los contenidos y la audiencia con el aterrizaje de la empresa estadounidense Netflix, prevista a finales de octubre”. Por ello, Pablo Varela, portavoz de Fractal Media insiste en “las posibilidades del OTT para romper el paradigma y la necesidad de intermediarios para crear un modelo de negocio sostenible”.

El consumo de televisión ha cambiado. Antes se priorizaba el canal por encima de los programas. Ahora, los usuarios buscan los contenidos que le interesan sin prestar atención a la plataforma, canal o medio en el que se emitan. Este cambio es el que permite que los productos se personalicen, se mejore la calidad del servicio y se amplíe la visualización a través de múltiples dispositivos.

“Retener la audiencia ya no es tan fácil como antes”, apuntan desde Fractal Media, por lo que recomienda a los proveedores de contenidos y productores que si quieren tener éxito en el mundo de OTT “deben tener una única plataforma que incluya todos los servicios necesarios para la creación, distribución y difusión de un canal. De este modo conseguirán agilizar y optimizar la gestión del negocio”.