Ayer el mundo de quienes tenemos relación con la informática de un modo u otro la liamos parda. Bueno, nos hicieron liarla parda.

Teresa Rodríguez, de la hiperultramegasuperverdadera izquierda, indicaba con este tuit que la excelente gestión del Ayuntamiento de Cádiz bajo la actual corporación municipal había ahorrado 59.950,01€ en el portal de transparencia:

Y ahora, como diría Jack el Destripador, vayamos por partes.

La primera de todas es que nadie da duros a cuatro pesetas. Y como bien indica la primera respuesta, hacer un WordPress con un plantillazo no llega a 60.000€ ni de coña, pero tampoco se queda en 49,99€:

Y ahora vamos a ver qué puede haber costado 49,99€:

  1. La plantilla no, porque es de Creative Market y su coste es 49US$, 43,97€ ahora mismo si Spotlight no falla.
  2. El hosting tampoco, porque si cogemos el plan multidominio más básico de Cyberneticos (donde está alojada la web, empresa de El Puerto de Santa María) nos quedamos en 4,77€ al mes, es decir, 57,24€ en un plan anual. Venga, pero nos quedamos con que el alojamiento web es un coste ya asumido por el Ayuntamiento y en el que habrá una bolsa de horas para incluir subdominios y esas cosas, así que estimemos que es gratis (aunque se pagara en su momento).
  3. Las horas del equipo de funcionarios que hayan dedicado a subir documentos y cambiar la plantilla, más la personalización de la misma (no he mirado código, pero imagino que algo se habrá tocado) intuimos que tampoco. Una web como ésta, sencilla en la que todos los documentos están subidos en pdf, puede llevar unas 100 horas de trabajo perfectamente. Si usamos como baremo 30€/hora, estaríamos hablando de 3.000€. Ojo, sólo la puesta en marcha de la web. Es básico saber que aunque este personal esté contratado por el Ayuntamiento, su sueldo también es un coste y si se han dedicado a esta tarea una semana a tiempo completo, eso también deberá tenerse en cuenta, digo yo, que eso también sale de la caja común que tienen la gente de Cádiz en el Ayuntamiento.
  4. Las horas de mantenimiento posterior (WordPress es muy puñetero) también hay que tenerlas en cuenta. Aquí ya cada maestrillo tiene su librillo, pero hay que tener en cuenta que hay que dar una garantía posterior.
  5. Supongamos que ha habido un diseñ Aunque es mucho suponer.

Vale, así a ojo de buen cubero podríamos estar hablando de un coste más que asumible para las arcas del Ayuntamiento de Cádiz de unos 3.500€ incluyendo sólo desarrollo, primera carga de contenidos y mantenimiento. No tengo en cuenta diseño ni mantenimiento después del primer año ni alguna hora de formación para la gente que se va a encargar de subir la información.

Vale, entonces, como vemos, ¿de dónde salen los 49,99€? Porque igual son menos.

Y, ojo, teniendo en cuenta que sobre excelente gestión de los fondos públicos algo sé, no en vano vivo en Valladolid, donde cualquier mujer puede arrancarse la falda en el ascensor y mola más gastarse la pasta en pinchos que en la Escuela Municipal de Música.

Y ahora un par de collejas más:

  1. Cumplir con los mínimos de transparencia subiendo documentos en formato no reutilizable (pdf) no es precisamente mi idea de transparencia.
  2. Hacer un desarrollo para una web de transparencia que no pasa los tests de accesibilidad mínimos no es precisamente mi modo de entender que se cumplen las normas de obligado cumplimiento ni garantizar la igualdad.
  3. Enorgullecerse de manera simple en 140 caracteres de que algo ha costado lo que una noche de copas aburrida no es precisamente mi idea de decir que se están haciendo las cosas bien. Máxime cuando no hay ni una sola respuesta posterior a todas las cosas que se le han dicho, lo cual también indica poco sobre esa capacidad conversadora y de escuchar que tanto se requieren a otras personas que se dedican a la polí
  4. Si la idea de hiperultramegasuperverdadera izquierda es conseguir que todas las personas que tengo a mi alrededor que saben mucho de diseño, de fotografía, de vídeo, de desarrollo y de muchas otras cosas más que dependen de talento, creatividad y habilidades cobren mucho menos por todo el tiempo que han dedicado a formarse y quieran vivir de ello para poder comer, pagarse una vivienda digna y darse un caprichito de vez en cuando, igual, sólo igual, es que seguimos sin entender de qué va este mundo en el que vivimos.

Por lo demás, gracias por seguir empeñados en conseguir la igualdad por abajo y no por arriba. Así se empobrece un país.