La secretaria del exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato, Teresa Arellano, y un nuevo testaferro del exministro están detenidos desde este jueves por la Guardia Civil, según han informado fuentes de la investigación consultadas por Europa Press.

Ambos acudieron a declarar en la investigación contra el expresidente de Bankia, al que se acusa de un delito de corrupción entre particulares, y permanecen detenidos en dependencias en la Comandancia de la Guardia Civil en Tres Cantos por un delito de corrupción entre particulares.

Este viernes pasarán a disposición judicial y, según la edición digital de El País, está previsto que se les tome declaración este viernes como imputados por varios delitos.

Rodrigo Rato también acudió el jueves por la tarde a la Comandancia de Tres Cantos (Madrid) de la Guardia Civil. Rato acudió acompañado por su abogado tras ser citado como imputado por el Instituto Armado. Ambas detenciones son anteriores al interrogatorio a Rato.

Rato ya fue detenido el pasado mes de abril aunque sólo permaneció arrestado durante el tiempo que duraron los registros en su vivienda y en su despacho, unas siete horas. Esta medida se produjo tras una denuncia presentada por la Fiscalía de Madrid en los juzgados de Instrucción de Madrid.

El juez Antonio Serrano, del juzgado 31 de Madrid, imputa al exdirector del FMI un delito fiscal y otro de blanqueo de capitales. Rato salió ayer jueves de su declaración con la imputación de un tercer delito, corrupción entre particulares.

Alberto Portuondo

La declaración del exministro de Economía, citado como imputado por los investigadores, así como las detenciones de su secretaria y su supuesto testaferro, cuya identidad no ha sido revelada, son fruto del testimonio que prestó ante el juez el empresario mexicano Alberto Portuondo, detenido y encarcelado el pasado mes de agosto en Barajas cuando pretendía viajar a México, según El País. Portuondo confesó que entregó a Rato 835.000 euros, a razón de 40.000 mensuales a lo largo de casi dos años.

Tanto estas detenciones como la citación de Rato están vinculadas con las presuntas mordidas que recibió el exministro por contratas publicitarias adjudicadas por Bankia cuando Rato era su presidente y para lo que se sirvió de sociedades interpuestas. La campaña publicitacia de Bankia fue adjudicada a Zennith y Publicis en 2011. La sociedad Albisa, de Portuondo, actuó de intermediaria entre Zennith y Kradonara, la sociedad del exministro. Arellano ha sido la mano derecha de Rato durante los últimos 30 años. Se le imputa el haber actuado de testaferro de Rato en siete sociedades vinculadas al exministro.