La aerolínea alemana Lufthansa ha negado que sus ventas se hayan resentido tras la imposición de un suplemento de 16 euros en los billetes comprados a través de los sistemas de reserva de terceros, como por ejemplo la plataforma de Amadeus, utilizados de forma masiva por agencias de viajes y touroperadores. Hoy se cumple un mes desde que el recargo empezó a funcionar, con informaciones que sí apuntan a una erosión del negocio de la compañía.

El gigante germano de la aviación quiere transmitir una sensación de tranquilidad después de varios meses de críticas, alertas y amenazas desde diversos frentes del sector. Por el momento, dice la empresa, no se ha producido un cambio “significativo” en las reservas del grupo Lufthansa.

“Estamos alineados con las cifras de reservas previstas. Las primeras semanas de septiembre han estado fuertemente influidas por una huelga de pilotos, así como por otros efectos estacionales. Daremos, por supuesto, datos de ventas detallados en nuestros informes financieros habituales”, explica la multinacional en una declaración enviada a SABEMOS.

Así, la compañía ha descartado de un plumazo una posible repercusión del recargo de 16 euros en su actividad, al tiempo que ha utilizado la huelga de pilotos que se ha producido como chivo expiatorio de los retrocesos en su negocio.

Porque las caídas se han producido, según algunas informaciones, que indican severos descensos en las cifras de Lufthansa durante las primeras semanas de septiembre.

Un informe filtrado apunta a descensos del 12,9% y del 19,2% en las reservas de Lufthansa a través de las centrales de reservas

De acuerdo con un informe filtrado de Sabre -una central de reservas online, como Amadeus, y por lo tanto parte interesada en que las cosas le vayan mal a la aerolínea, dicho sea de paso-, Lufthansa se está pegando un batacazo, con descensos del 12,9% y del 19,2% en las reservas de sus vuelos durante la primera y la segunda semana de septiembre, respectivamente. Eso sí, las cifras son las registradas por las propias compañías de reservas, que ya están imponiendo el recargo en sus billetes.

En este río revuelto, quienes más están pescando son los competidores de la firma germana, con United Airlines experimentando un excepcional crecimiento del 24,1% en la segunda semana de septiembre y otras grandes como British Airways y Air France notando unas subidas importantes.

Fuentes de Amadeus consultadas por SABEMOS han declinado valorar esta información, así como ofrecer datos de otras compañías.

Plan B

Lo cierto es que Lufthansa había preparado un plan B para que los operadores del sector de los viajes no tuvieran que pagar este recargo y así no experimentar un descenso en las ventas, ya que puso a disposición de las agencias y los touroperadores una página de compras específica.

Pese a este guiño, las agencias de viajes han mostrado su oposición a la medida de Lufthansa, con acciones legales ante Bruselas incluidas, al igual que han hecho las centrales de reservas.

Con esta iniciativa tan controvertida, y que tantos detractores ha creado, Lufthansa pretende reforzar el control que tiene sobre las ventas de billetes y dar prioridad especial a sus canales propios. No obstante, se está encontrando con algunos contratiempos, que le han impedido imponer la tasa a tiempo en algunos países como Brasil.

Más que un plan B, la estrategia de Lufthansa es un plan A para saltarse a los intermediarios y bloquear los atajos y las puertas de atrás.