El pasado mes de septiembre, el presidente de Telefónica de España, Luis Miguel Gilpérez, confirmó que la compañía empezará a entregar a sus clientes televisores en lugar de decos. Se trata de unos aparatos que, si el cliente lo desea y sin coste alguno, permiten visualizar todos los contenidos de Movistar+ en alta definición, y que comenzarán a llegar al mercado durante la próxima campaña navideña.

Ha habido cierta confusión sobre estos aparatos, toda vez que la compañía aún no ha hecho la presentación oficial de la propuesta. Pero lo que sí podemos confimar es que se trata de dispositivos fabricados por la marca turca Vestel, que en Europa suele utilizar la marca Telefunken.

Aunque, en este caso, han sido diseñados por el nuevo Centro de Desarrollo de Dispositivos de la compañía y tendrán marca Movistar. Esta unidad ya desarrolló, junto a la empresa de diseño Mormedi, el nuevo dispositivo 3 en 1 Home Gateway, que aglutina el resto de aparatos que necesita un cliente en casa, y cuyo despliegue va a acabar haciéndose casi en paralelo.

También se han generado dudas sobre su utilidad. No está claro de qué puertos dispondrán estos televisores, pero incluso si no pudiesen conectarse a un deco de TDT tradicional, no olvidemos que cualquier oferta de TV de Movistar incluye todos los canales en abierto, del mismo modo que sucede con el TiVo de Ono.

Se ha llegado a publicar también que será sólo para nuevos clientes. Desde luego, parece que sí se utilizarán como gancho de captación para la campaña de Navidad, pero el objetivo de la compañía es que una buena parte de sus 4 millones de clientes de TV llegue a tener uno de estos dispositivos tarde o temprano, bien como televisión principal, bien como una secundaria, para servicios de multihabitación.

¿Cómo ir metiendo poco a poco estos dispositivos en los hogares de los clientes?

Hay muchas formas. En primer lugar, se puede ofrecer estos televisores como herramienta de retención. No sólo porque en caso de abandonar la compañía hay que devolverlos, sino también porque puede ser un buen cebo para quienes amenacen con irse de la compañía. “¿No tienes Champions? ¡No pasa nada! ¡Hay un partido en abierto en Antena 3! ¡Y toma esta tele!”.

Asimismo, Telefónica tiene un importante reto por delante, que pasa por fusionar a muchos de los clientes de Canal+ que tienen televisión por satélite con la compañía, pero no móvil ni fijo. Atraerlos a un paquete todo en uno es uno de los objetivos prioritarios de la compañía y un televisor en la ecuación puede ayudar a muchos indecisos.

Hay otra opción y pasa por la simple renovación. ¿Se te estropea el deco? Quizá quieras cambiarlo por uno de estos televisores.

¿Y qué sentido tiene hacer este esfuerzo económico para Movistar? Es lógico que, si tu oferta principal son los paquetes convergentes y los contenidos, te gastes el dinero de la captación de abonados en dispositivos relacionados con ambas tendencias. Además, si los teléfonos son peliagudos de subvencionar por su elevada tasa de reposición (todo el mundo quiere cambiar cada poco tiempo), los televisores tienen vidas medias mucho más largas.

Lo que está claro es que la iniciativa de Movistar no sólo es ambiciosa sino que no tiene precedentes conocidos. ¿Pasará a ser la televisión el nuevo Domo de la compañía? Desde luego, si algo demostró la fiebre de los móviles hace unos años fue que a los españoles nos gustan las cosas gratis más que a un tonto un lápiz, estén o no bloqueadas por el operador.