No, no se trata de ninguna analogía del célebre mantra de los inconformistas estudiantes de los años 60 ‘Sex, drugs and Rock’n roll’, sino que vamos a hablar sobre un tema algo controvertido que recientemente ha sacudido los deportes electrónicos y del que se han escrito ríos de tinta.

Texyon Games

Es el caso de Remilia, la llamada a ser la primera mujer en jugar en una competición profesional de la LCS estadounidense, la máxima categoría del juego League of Legends. Más allá de la expectación por este hecho, puesto que desgraciadamente no abundan las chicas en las competiciones de eSports, el caso saltó por el acoso a Remilia y su supuesta transexualidad, más tarde confirmada por ella misma. La impunidad y anonimato que ofrece la red hizo el resto, y la presión a la que se vio sometida Maria Creveling de 20 años tanto en Reddit como en otras redes sociales, le hicieron abandonar su sueño de jugar en la LCS americana.

No vamos a entrar en debates sobre violencia en las redes, impunidad e internet, ciberacoso, etc etc un debate tan viejo como la propia red, y que ha sido el tema en el que se han basado la gran mayoría de artículos sobre este caso, sino que vamos a cuestionarnos algo también bastante peliagudo, la igualdad de género en el ámbito deportivo.

Si tomamos como ejemplo los deportes tradicionales, las diferencias físicas del cuerpo masculino y femenino son obvias, por lo que sería injusto que los dos géneros compitieran juntos, sería una lucha desigual y se separan las competiciones según el sexo.

Vámonos a un deporte no tan físico, el Ajedrez, en el que no hay separación por sexos, en el ranking mundial entre los 100 primeros clasificados solo hay una mujer. Aquí no cuentan factores físicos, sino cerebrales. Algunos expertos explican que esto se debe al estado de concentración cerebral que hay que mantener en un torneo, y que las mujeres por cambios hormonales y otros factores, tienen más difícil mantener ese estado de concentración y les lleva a rendir menos en competición.

Establezcamos también un importante punto de partida en este asunto, desconocido para muchos, los cerebros, masculinos y femeninos, son diferentes, no uno mejor que otro, ni más inteligente o menos que el otro, simplemente son diferentes.

Diversos expertos en el tema como la Doctora Louann Brizendine (The female and male Brain) o como la Neuróloga Anne Moir, autora del libro ‘Sex Brain : the real difference between men and women’ han probado que el cerebro según el género es diferente y se comporta de manera diferente ante iguales estímulos o situaciones, incluso lo motivan diferentes cosas, a los niños por ejemplo les fascina asumir riegos, mientras que a las niñas este tipo de comportamiento les causa un gran estrés.

El caso de la transexualidad no cambia nada este hecho, según los expertos, el cerebro transexual es prácticamente idéntico al cerebro del género con el que se identifica, es decir una persona nacida hombre pero con un cerebro ‘femenino’ es muy probable que desarrolle dicha transexualidad a lo largo de su vida y su cerebro es prácticamente idéntico al de cualquier otra mujer nacida mujer.

La creación de ligas ‘females’ o solo para mujeres dentro de los eSports, ha sido criticado y alabado por partes iguales dentro de la comunidad, pero parece que sería la solución más justa para todos si nos atenemos a criterios de igualdad de oportunidades.

Las diferencias neuroquímicas del cerebro masculino y femenino son muy evidentes, tan evidentes como las físicas, y como el deporte tradicional tiene en cuenta estas diferencias a la hora de equilibrar la balanza, ¿deberían los eSports tenerlas en cuanta también? ¿Qué opinas?