Los accionistas de Coca-Cola Iberian Partners han dado luz verde a la macrofusión europea que dará lugar a Coca-Cola European Partners, el mayor embotellador mundial independiente de la multinacional, según fuentes de la compañía.

Con ello, la nueva sociedad, que estará presidida por la directiva española Sol Daurella, inicia su andadura y arranca con unos ingresos netos 12.600 millones de dólares (unos 11.263,36 millones de euros). “Se han dado todos los trámites legales y la operación sólo está pendiente de que el órgano regulador estadounidense SEC (Securities and Exchange Commission) apruebe la operación”, han detallado las mismas fuentes.

La junta de accionistas de Coca-Cola Iberian Partners ha abordado, asimismo, la autorización para la adquisición derivativa de acciones propias, la modificación del artículo 8.3 de los Estatutos Sociales y el nombramiento del consejero, que es una sociedad limitada denominada Begindau.

Coca-Cola Iberian Partners se fusiona con la alemana Coca-Cola Erfrischungsgetränke y con Coca-Cola Enterprises, que opera en Europa occidental, aunque tiene sede en Atlanta.

La sociedad resultante saldrá a Bolsa entre marzo y mayo de 2016, y cotizará en Nueva York, Amsterdam y Madrid; operará en Europa Occidental, con un valor de más de 20.000 millones de euros. Contará con una plantilla de 27.000 empleados y dará servicio a una población de más de 300 millones de consumidores en trece países en Europa occidental, incluyendo a España, Portugal, Andorra, Islandia, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Holanda, Bélgica, y Suecia.

La nueva sociedad Coca-Cola European Partners estará compuesta en un 48% por Coca-Cola Enterprises; Coca-Cola Iberian Partners se queda con el 34 % y The Coca-Cola Company mantendrá un 18%. Según han recordado las citadas fuentes, las tres empresas que componen la gran embotelladora seguirán operando como hasta ahora y conservarán su entidad jurídica.

Tras anunciar la operación, Coca-Cola Iberian Partners anticipó que estudiaba el reparto de un dividendo de 100 millones de euros antes de que culmine el proceso de fusión europeo, si bien en esta junta no se ha distribuido entre los accionistas, sino que se destinará a una nueva sociedad, denominada Olive Holdco, que controlará al menos el 95,6 % del embotellador español. De esta forma, el embotellador español ha calculado que contará con unos 240 millones de euros de caja, que se utilizarán, en caso de ser necesarios, para adquirir los títulos de los accionistas que no quieran ir a la operación, generando autocartera.