No hay más cera que la que arde. Los partidos catalanes, con los principales líderes nacionales a la cabeza, echaron anoche el cierre a la campaña electoral. La próxima parada será la cita con las urnas de mañana domingo. Los mítines finales dejaron dos notas evidentes: la primera, el interés de los partidos constitucionalistas por apelar a una movilización masiva para derrotar al independentismo; el segundo, la exhibición de fuerza de la lista secesionista de Mas y Junqueras, que congregó en las calles de Barcelona a decenas de miles de simpatizantes.

Con todo, uno de los grandes protagonistas del cierre de campaña no fue un dirigente político de origen catalán, ni siquiera español. Se trató del ex presidente de la República Francesa, Nicolás Sarkozy, que un mitin con el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, se ganó el titular al elevar a “problema europeo” el proyecto del líder separatista Artur Mas.

Ante un auditorio que no sobrepasaba las dos mil personas –que da muestra del escaso poder de convocatoria en Cataluña del partido que cuenta con mayor número de afiliados del país (el PP)-, el anterior primer mandatario de Francia defendió, como hace diez días Barak Obama, la necesidad de una España fuerte y unida, al tiempo que avisó de que un nación dividida sería un problema para toda Europa.

En el mismo acto electoral, Rajoy hizo reiterados llamamientos al voto, consciente de que sólo con una amplia participación en las urnas se podrá frenar el órdago de los secesionistas. La intención del jefe del Ejecutivo era animar a la movilización de su electorado con un objetivo claro: acabar con lo que él llamó las ensoñaciones del presidente del Gobierno catalán, salir del túnel y ver de nuevo la luz en esa comunidad autónoma.

Por su parte, el candidato de los populares a la Generalitat, Xavier García-Albiol, se encargó de sacar pecho por su gestión al frente del Ayuntamiento de Badalona durante la anterior legislatura municipal. En este punto, se mostró orgulloso de haber limpiado de delincuencia la tercera ciudad catalana –en clara respuesta a los que le han acusado de xenófobo-, al tiempo que, en este terreno, se comparó con Sarkozy.

Pedro Sánchez mira de reojo a las generales

Por su parte, los socialistas no lograron congregar más personas que los populares en su cierre de campaña. Ante unas 300 personas –según cálculos de los agencia Efe- en el Valkiria Hub Space en el barrio del Poblenou de Barcelona, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, también reclamó una movilización masiva para dejar atrás la política del conflicto vacío y la incapacidad para llegar a acuerdos, cuando Cataluña lo que necesita es tender puentes.

Con la vista puesta en las elecciones generales de diciembre, el secretario general de los socialistas se encargó de descalificar a Rajoy, con el argumento de que es el peor presidente del Gobierno de la democracia, como –en su opinión- reflejan las encuestas.

Mientras tanto, el candidato del PSC a la Generalitat, Miquel Iceta, siguió con su afición al baile, de la que tanto se ha hablado durante la campaña. El mitin de los socialistas estuvo precedido de media hora de música del Spotify de Iceta que, junto con Sánchez, bailaron con la militancia títulos setenteros como Blame it on the Boogie de The Jacksons Five y September de Earth Wind & Fire, informa la agencia Europa Press. Con unos neones rojos formando una I y una Z en honor al candidato, terminó el acto mientras sonaba el Don’t Stop Me Now de Queen.

Rivera llama a los votantes de Suárez, González y Aznar

Ante dos mil personas habló el líder de Ciudadanos. Albert Rivera, que sorprendió al auditorio haciendo un llamamiento a los votantes de tres ex presidente del Gobierno –Adolfo Suárez, Felipe González y José María- para que apuesten por el partido naranja en las urnas. No se sabe si Rivera se siente sucesor de la UDC, el PSOE y el PP –todos a la vez-, pero lo cierto es que se dirigió a todos aquellos catalanes que se abstienen en unas elecciones autonómicas y no en las generales.

“Yo no soy de pedir favores, pero les voy a pedir un favor de todo corazón. A todos los que se movilizaron en la transición, que votaron la Constitución y Estatuto del 79, a Felipe González para pedir progreso, a Suárez, a Aznar… a toda esa gente que eligió el proyecto común español les pido que vayan a votar y que lo hagan por Ciudadanos”, dijo Rivera en su intención de movilizar al máximo al electorado que se siente tan catalán como español.

Por su parte, la candidata de C´s, Inés Arrimadas –a quién el cantante catalán Loquillo mandó un ramo de flores en muestra de su apoyo-, pidió concentrar el voto en su partido para lanzar al mundo un mensaje de unidad.

Un tuit de Tsipras para su amigo Pablo Iglesias

Mientras tanto, los dirigentes de Podemos, Iniciativa y Equo –integrados en la candidatura de Catalunya Sí que es Pot- hicieron alarde del apoyo que desde Grecia les mandaba Alexis Tsipras. La verdad es no que se trató de un vídeo, ni de un largo mensaje. Sólo fue un tuit de 140 caracteres, colgado en la famosa red social, que decía: “Catalanes, este domingo votad por Europa. Necesitamos en todas partes gobiernos del cambio para rescatar la Democracia. Buena suerte CatSiqueesPot”.

También es cierto que la lista de Podemos e ICV logró superar a casi todos sus adversarios en capacidad de convocatoria en el cierre de campaña: tres mil quinientas simpatizantes acudieron a La Farga de L’Hospitalet.

En ese acto, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, pidió el respaldo de los ciudadanos a Catalunya Sí que es Pot, porque, según dijo, se trata de un voto útil para echar a los corruptos, a los que agitan las banderas del odio, y a favor de gobernar por los derechos sociales de la clase trabajadora.

Multitudinario mitin de la lista secesionista

Por su parte los independentistas de Junts pel Sí hicieron demostración de músculo al congregar a 70.000 personas en la avenida de María Cristina, de Barcelona, según cifras de los organizadores del acto. La lista de Mas y Junquera prepararon como cierre de campaña una fiesta-mitin, que tuvo como plato fuerte la actuación de La Trinca. El trío –uno de cuyos integrantes se presenta en la lista separatista- cantó Volem ser lliures (Queremos ser libres), versión independentista de su Volem pa amb oli (Queremos pan con aceite).

Durante el acto electoral de los secesionistas, el presidente de la Generalitat sostuvo que, pese a aquellos que han querido hacer la puñeta, el domingo el pueblo catalán decidirá de forma libre y soberana en las urnas si apoya un proyecto que, como el suyo –dijo Artur Mas-, lleva a la prosperidad económica, a la justicia social, a la solidaridad, a la igualdad de oportunidades, a la esperanza, a la dignidad y a la libertad.

Horas antes, en una entrevista en una cadena local catalana, el número cuatro de Junts pel Sí subrayó que el resultado de las elecciones del 27-S no lo decidirán los mercados, ni el Banco de España, ni líderes internacionales como Barack Obama, David Cameron, Angela Merkel, ni tampoco Mariano Rajoy o Felipe González.