“No entiendo cómo podéis comprar cada año ese juego, si es igual siempre que lo veo”, debe ser, formulada de un modo u otro, una de las frases más escuchadas por madres, parejas o cónyuges de jugadores de FIFA en todo el mundo.

Tienen parte de razón en que las diferencias entre temporadas, para el ojo poco entrenado, no suelen ser excesivas. Pero sí se acumulan con el tiempo y las generaciones sucesivas, la cosa cambia. Un rápido repaso a dos décadas de juego:

Dicho esto, Fifa 16 es el mayor cambio de paradigma desde hace ya bastantes temporadas. Quizá el mayor cambio desde el Fifa 07 para Xbox 360, el primero de la anterior generación. 

Por supuesto, ayuda el lanzamiento de la versión femenina del juego, con un buen montón de jugadoras. Pero, sinceramente, sería hipócrita decir que lo he probado o que pienso hacerlo. Es una opción estupenda, pero lo cierto es que tampoco juego con los jugadores bronce o plata. Sólo necesito el Ultimate Team online, y para eso quiero a las estrellas. Necesito ser más rápido o tirar mejor que todos esos chavales sin hijos con demasiado tiempo libre.

Me refiero, más bien, a los cambios en la jugabilidad. Los compañeros de IGN han hablado de que se trata de un juego en el que se ha puesto mucho más foco en la defensa, y donde resulta mucho más difícil escaparse de los guardianes del área. Es cierto.

De hecho, en ninguna versión he tenido más dificultades para ajustar mis mecánicas, hasta el punto de que, mientras escribo estas líneas, y tras media docena de horas a los mandos, sólo he sido capaz de marcar goles chuscos, muchos de ellos aprovechándome de rechaces y de la confusión en el área (sucede mucho más que antaño). 

Los pases largos son, como en la vida real, mucho menos eficaces, y los defensas se anticipan mucho mejor. No es tan simple ganarles la espalda en cada jugada. Tengo la impresión, además, de que la entrada suave es menos eficaz que nunca y que para robar balones de verdad tienes que ser mucho más ágil con las entradas contundentes. 

Si hasta ahora jugar con el Real Madrid era una garantía de éxito porque la velocidad de los extremos abrumaba a las defensas, y la altura general de todos los jugadores te protegía en las jugadas a balón parado, creo que podemos estar ante el primer Fifa que pueda beneficiar a los fans del FC. Barcelona. Con un nuevo tipo de pases, de repente me he topado con jugadas muy elaboradas y construidas desde el centro del campo, tomándote tu tiempo, y con golpes de genio en los metros finales. Y cuando digo que lo he visto, quiero decir que lo he sufrido. Por el momento, me pesan los viejos hábitos y me cuesta habituarme al nuevo peso del tiki-taka en la ecuación.

Otras reseñas afirman que no ha habido demasiados cambios gráficos. Pero no estoy del todo conforme. Una ventaja del FIFA 16 frente a su anterior versión es que noto un esfuerzo serio en mejorar los modelados de los rostros. Si os acordáis de la última versión, parecía que PES 2016 había cogido ventaja en este apartado…

En esta versión, los jugadores se parece mucho más a sí mismos, y mucho más que en el PES. Lo de Carvajal, por cierto, es de locos. Lo han clavado. 

Es de perogrullo afirmar que estamos hablando del mejor FIFA de su generación. Raro sería lo contrario. Lo que es reseñable es que, desde ya, es el principal desafío con el que me he topado en este juego.

Aunque, por supuesto, desde fuera tu madre, tu pareja o tu cónyuge seguirán sin entender la diferencia…