La banca acreedora de Abengoa, liderada por HSBC, Santander y Crédit Agricole CIB, ha impuesto un plan de choque integral de 2.200 millones de euros para evitar el colapso financiero del gripo, que acumula una deuda de 9.000 millones.

Según informa este viernes el diario económico Expansión, el plan incluye una ampliación de capital de 650 millones de euros y la venta masiva y acelerada de activos por 1.200 millones, lo cual incluye el traspaso de Abengoa Yiedco, la “joya de la corona” del grupo, a la que previamente se traspasarán otros activos por valor de 350 millones de euros.

El plan prevé también la anulación del dividendo hasta que Abengoa cumpla una serie de condiciones de rating y una drástica reducción de las inversiones. Asimismo, establece un cambio radical del modelo de gestión y de negocio que implicará la pérdida de control del grupo por parte de la familia Benjumea y la concentración de la compañía en el área de desarrollos de ingeniería, dejando la promoción de proyectos, que supone un mayor consumo de capital.

Tal como informó ayer jueves la compañía, citada por la agencia Europa Press, el consejo de administración de Abengoa ha convocado una junta general extraordinaria de accionistas para el próximo 10 de octubre en la que se aprobará un aumento de capital de al menos 650 millones, lo que dará el control a los bancos acreedores en detrimento de la familia Benjumea.

El orden del día de la junta incluirá otras cuestiones, como la reducción del número de miembros del consejo de administración a trece, la aprobación de restricciones en nuevos compromisos de inversiones en capital (‘capex’) y la creación de la comisión de inversiones.

Asimismo, el consejo de administración ha acordado el nombramiento de Felipe Benjumea como presidente de honor y su sustitución, como presidente no ejecutivo, por José Domínguez. Después de 25 años con Felipe Benjumea como presidente, Abengoa inicia una “nueva era con este plan y los cambios anunciados”.