Mientras los sindicatos se muestran preocupados por el escándalo de la marca alemana, que trucó los motores de sus vehículos para falsear los datos de emisiones contaminantes, las marcas de coches competidoras sufren las consecuencias en bolsa, aunque no prevén que el contagio afecte a sus ventas.

“Como trabajadores y como consumidores estamos atónitos, confundidos, porque vemos que es un problema de gran calado”, asegura un representante de UGT en la fábrica de Volkswagen en Landaben (Navarra), Jorge Sola, en declaraciones a SABEMOS. “Cada día que pasa hay más preocupación, porque se oyen muchas cosas. Nadie ha dicho nada aquí”, añade, en referencia a la falta de comunicación que perciben los trabajadores por parte de la dirección de la multinacional.

También CCOO ha mostrado su preocupación ante este problema; el sindicato teme un contagio a la confianza en todo el mercado: “Si estas dudas se extienden al resto del sector, la ansiada recuperación económica estará en cuestión”, advierte la organización, que también se refiere a la planta de SEAT -del mismo grupo automovilístico- en Martorell (Barcelona).

Pese a la inquietud, los empleados permanecen “cautos”, matiza Sola, porque consideran que la marca debe aportar más información sobre lo ocurrido, a la luz de los pocos datos que se tienen sobre el problema hasta la fecha.

Los trabajadores exigen que la compañía ponga todos los detalles sobre la mesa, con claridad y transparencia

“La multinacional tiene que poner todos los detalles sobre la mesa, con claridad y transparencia. Después, por supuesto, subsanar los problemas. Ha habido una negligencia grandísima y se ha defraudado a mucha gente. Queremos que se subsane y se tomen las medidas necesarias. Hay que limpiar el buen nombre que tiene Volkswagen”, ha zanjado.

Eso sí, Sola tiene claro que los trabajadores no son parte del problema ni se consideran culpables en este asunto. “El escándalo de las emisiones no puede tirar por la borda el esfuerzo y el compromiso de la plantilla de Seat y Volkswagen”, confirma CCOO.

Los sindicatos confía en que las inversiones del Grupo Volkswagen en España se mantengan, como ya se ha anunciado, aunque CCOO “exige garantías” a la multinacional de que su desembolso de 4.200 millones de euros en las dos plantas que tiene en el país se mantendrá hasta 2019, como estaba previsto.

“No creo que hoy por hoy las inversiones estén en riesgo, aunque nunca sabemos lo que puede pasar. La fábrica sigue, la marca sigue y el mundo sigue, pero todo se puede plantear”, ha replicado Jorge Sola, desde UGT en Landaben.

La competencia

Lo que desde el punto de vista de la competencia sería un filón para atraer a clientes descontentos no se está traduciendo, por el momento, en optimismo bursátil. Las acciones de algunos de los principales fabricantes de coches con plantas en España, como Ford, Renault, General Motors -Opel- y PSA -Citroën y Peugeot-, acumulan cuatro jornadas consecutivas de caídas acusadas en Bolsa.

Sin embargo, algunas de las marcas prefieren lanzar un mensaje de optimismo y desmienten que haya preocupación en el resto de los productores.

“Estamos muy tranquilos con respecto a esta situación. No prevemos ningún impacto en nuestras ventas porque no tenemos ningún tipo de práctica similar”, comentan a SABEMOS fuentes de una de estas marcas con fábricas en España.

En el mismo sentido se han pronunciado fuentes de otra marca que fabrica coches en España, que han afirmado que aunque esta es una “noticia fea” para el sector no prevén un impacto significativo a corto plazo en España. “No vamos a obtener beneficios ni pérdidas, no vamos a sacar una ventaja comercial de esto”, han completado.

Pese a que estas declaraciones ahuyentan los rumores acerca de la generalización de las prácticas tramposas en todas las compañías del motor, lo cierto es que la pérdida de confianza en los fabricantes sí se está dejando notar en las bolsas de todo el mundo. Aunque las marcas no estén preocupadas, sí hay inquietud entre sus accionistas.