El que fuera consejero delegado de Volkswagen hasta su dimisión de ayer, Martin Winterkorn, no se va a ir de la compañía con las manos vacías. Durante los años que ha trabajado en la firma alemana, ha amasado una pequeña fortuna en forma de plan de pensiones, que se eleva hasta los 32 millones de dólares, unos 28,6 millones de euros al cambio actual, aunque podría aspirar a recibir más.

Estos 28,6 millones son los acumulados por las aportaciones de la compañía para su jubilación de oro, una generosa compensación de la que Winterkorn disfruta desde que asumiera el cargo de consejero delegado en 2007, según informa Bloomberg.

No existe sobre el papel ninguna claúsa que permita a Volkswagen extinguir este contrato y no satisfacer el pago de la pensión, de acuerdo con estas informaciones.

De todas formas, esta podría ser tan sólo una parte de la indemnización que Winterkorn se puede llevar del gigante automovilístico, bajo algunas circunstancias.

El directivo podría tener derecho a una indemnización de dos años de sueldo, a razón de 16,6 millones el ejercicio, si es despedido por la compañía. No queda claro si la dimisión implica renunciar a la satisfacción de esta cantidad, al ser una baja voluntaria.

En cualquier caso, si las pesquisas de la compañía le vinculan directamente con el trucaje de 11 millones de vehículos que le ha costado su dimisión, podría quedarse sin indemnización, aunque sí mantendría su pensión.

El extra que tiene asegurado, según Bloomberg, es un coche de empresa hasta que el pago de la multimillonaria jubilación se satisfaga completamente.