La marcha de Rodrigo Echenique provoca una revolución en la cúpula de la compañía. El grupo opta por la bicefalia y nombrará como copresidentes no ejecutivos a Charles Mobus (consejero de la china HNA) y a José Antonio Castro (Hesperia). Da entrada como vicepresidente al representante (recién aterrizado en el consejo) del fondo Oceanwood. Todo se ha aprobado por unanimidad… Pero no hay acuerdo y se deja para más adelante la decisión sobre quién ocupará la vacante en el consejo que deja Echenique.

NH Hotel Group pasa de quedarse sin presidente a tener dos. Rodrigo Echenique formalizó esta semana su esperada renuncia a la presidencia no ejecutiva –anunciada a finales de julio– y ahora el grupo hotelero opta por la bicefalia para cubrir el hueco al frente de la compañía.

NH ha anunciado que convocará de manera inminente una junta extraordinaria de accionistas para aprobar la reforma de los estatutos de la compañía necesaria para confirmar los nombramientos como nuevos copresidentes de Mobus (consejero en representación del mayor accionista de la cadena, el grupo chino HNA) y de Castro (presidente de Grupo Inversor Hesperia, segundo mayor accionista). Como consejero delegado del grupo continuará Federico González Tejera.

La compañía también renueva parcialmente sus vicepresidencias. Se mantiene como vicepresidente Zhang Ling (también representante de HNA) y entra como nuevo vicepresidente un recién llegado al consejo de administración, Alfredo Fernández Agras (consejero en representación del fondo Oceanwood desde el pasado junio). Todas las decisiones, según subraya de manera insistente la compañía, se han adoptado por unanimidad del consejo.

Unanimidad… pero no en todo

Unanimidad para repartir la copresidencia (entre un representante del máximo accionista y un perfil con tanta experiencia en el sector hotelero nacional como el presidente de Hesperia) y para incorporar a la cúpula a un recién aterrizado como el fondo Oceanwood, que hasta hace apenas tres meses batallaba simplemente por hacerse un hueco en el consejo.

Se deja para más adelante la decisión, más complicada si cabe, de quién ocupará el asiento en el consejo que deja vacante el presidente saliente. Hasta apenas un semana antes de la junta de accionistas de finales de junio, los grandes accionistas (HNA y Hesperia) andaban a la gresca con los fondos de inversión presentes en el accionariado de la compañía. Se selló la paz y se dio entrada en el consejo a Oceanwood. Pero ahora se prefiere dejar para más adelante la elección del nombre de un nuevo consejero. E incluso NH apunta que, si no hubiera acuerdo de cara la próxima junta de accionistas extraordinaria, se esperará para la aprobación del nuevo consejero a la junta ordinaria del próximo año.

La salida de Echenique

El protagonismo creciente que de nuevo está tomando Echenique en el banco Santander le ha obligado a abandonar otras funciones como la presidencia no ejecutiva de NH Hotel Group. Tras su nombramiento como nuevo presidente de Santander España, Echenique decidió abandonar la presidencia del grupo. Y su salida la confirmó ayer mismo NH con un hecho relevante remitido a la CNMV.

Echenique ocupaba la presidencia de NH desde noviembre de 2012. Un hombre fuerte del Santander se ponía entonces al frente de la compañía y entraba en el consejo de administración para velar de cerca por los intereses del banco en la marcha del grupo. Unos intereses indirectos, pero importantes: Santander era, y es, el principal acreedor de Hesperia (que aún arrastraba la deuda asumida, principalmente, en su antigua aventura de opas hostiles para tomar el control de la propia NH… sin éxito). En ese momento, NH se ahogaba en los números rojos (perdió 292 millones en 2012) y Santander, ante la perspectiva de que Hesperia no pudiera afrontar el pago de la deuda, impulsó la presencia directa de Echenique como presidente no ejecutivo.

El pasado junio, Echenique puso su cargo a disposición del consejo de administración de NH cuando Santander cerró la venta de la participación del 8,56% que tenía en el capital de NH. Con la operación, el grupo de Ana Botín salía de accionariado de la compañía y lo hacía apenas cinco meses después de entrar. Entonces la salida de Echenique se daba por hecha, pero el consejo ratificó por unanimidad su continuidad como presidente no ejecutivo. Pero apenas un mes después Echenique sí que decidió salir del grupo por las nuevas responsabilidades que ha ido adquiriendo en Santander, como vicepresidente, como consejero ejecutivo y como presidente del consejo de Santander España.

Echenique daba por alcanzados los objetivos de estabilidad financiera y accionarial. El propio presidente anunció en la última junta de accionistas de la compañía, celebrada el 29 de junio, que NH cerrará el año con beneficios por primera vez en los últimos ocho ejercicios y que pretende recuperar el reparto de dividendos en 2016 o 2017 (el grupo arrastraba números rojos desde 2008 y desde entonces no retribuye a sus accionistas).

Y, en paralelo, tras un enfrentamiento entre los grandes accionistas (comandados por el grupo chino HNA, con el 29,5% del capital) y varios fondos de inversión presentes en el accionariado, hace un mes finalmente sellaron la paz y se dio entrada al fondo Oceanwood en el consejo. Lo dicho, estabilidad financiera y estabilidad accionarial.

NH ha tenido tres presidentes en cuatro años. Gabriele Burgio ocupó el cargo durante dieciocho años y dejó la compañía en 2011. Entonces, Caja Madrid y Bancaja –que ya habían sellado su fusión fría- controlaban un 16% del capital de la cadena y promovieron la sustitución de Burgio por Mariano Pérez Claver, un hombre fuerte de Caja Madrid. Menos de dos años después, con Bankia ya en horas bajas, se produjo el movimiento de Santander/Hesperia que acabó por encumbrar a Echenique. Tres presidentes en cuatro años, y en breve llegará el cuarto y, a la vez, sorprendemente, también el quinto.