El PP prometió, cuando estaba en la oposición, bajar el IVA del 8 al 4% al sector turístico. Una vez en el Gobierno lo acabó subiendo. El Ejecutivo reconoce ahora los efectos positivos que para la industria del ‘sol y playa’ tendría la rebaja… pero dice que tiene las manos atadas por Bruselas.

En el sector turístico no lo olvidan. Y muchos empresarios aseguran que no sólo no han lo han olvidado, sino que se lo recuerdan a los ministros y a los secretarios del Estado cada vez que tienen ocasión. Para mucho ejecutivo del sector –alguno con plena sintonía ideológica con el PP- la subida del IVA de 2012 fue un auténtico chasco. Esperaban una rebaja (que estaba comprometida) y se encontraron al final con un incremento del impuesto.

El Partido Popular, cuando estaba en la oposición, reiteró hasta la saciedad la necesidad de rebajar el IVA al turismo y la hostelería desde el 8% en que estaba entonces a un tipo superreducido del 4% para impulsar la competitividad del sector. Y el partido lo incluyó también en su programa electoral. Y, claro, las empresas y las patronales del sector creían que tenían la rebaja del IVA en el bolsillo cuando el PP llegó a la Moncloa. Pero… no.

El Gobierno, como parte de las medidas presupuestarias de choque que implantó en los albores de la legislatura, no sólo no rebajó el IVA al turismo, sino que se lo acabó subiendo (como les sucedió a otra multitud de sectores económicos). En lugar de pasar del 8% al 4%, en septiembre de 2012 acabó situándose en el 10%. Al Gobierno, claro, no le gusta recordar el incumplimiento. Pero se ve obligado a afrontarlo casi en cada foro sectorial al que acude.

Sería bueno, pero…

Ayer le tocó el turno al director de la Oficina Económica de Moncloa, Álvaro Nadal, que impartió una conferencia sobre la recuperación económica y el futuro del país en la sede de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca. Y, claro, entre tanto hotelero y entre tanto empresario mallorquín, el tema del IVA superreducido que no fue volvió a salir a relucir.

Nadal admitió que “sería bueno tener un IVA superreducido para el sector turístico”. Bien. Pero el jefe de la Oficina Económica del presidente Rajoy matizó que sus valoraciones eran sólo “a nivel teórico”. Porque lo de llevarlo a la práctica, incluso en plena recuperación, parece que sigue sin estar en la agenda.

Y es que Nadal subrayó que el escenario es “más complejo” para el Ejecutivo que simplemente decretar una rebaja discrecional. Y advirtió que el Gobierno español “está en manos de Bruselas” en este campo. Sin embargo, la política fiscal y en concreto sobre el IVA es potestad de los Gobiernos nacionales, no de la Comisión Europea. Bruselas puede sugerir, puede pedir, puede criticar y puede reclamar, pero la decisión seguirá dependiendo del Ejecutivo de cada estado miembro.

El rescate de España como argumento

El pasado junio, el ministro de Industria, José Manuel Soria, volvió a admitir en el Congreso que la subida del IVA al turismo en 2012 fue un “incumplimiento de los compromisos” con el sector, y lo justificó en la necesidad de enjugar el déficit público de casi el 10% que el PP se encontró al llegar al Ejecutivo y que, según él augura, habría escalado al 12% o al 14% si no se hubiesen adoptado las duras medidas aprobadas.

El país iba a derecho a una intervención de su economía, iba derecho al rescate” internacional, subrayó en el Congreso el ministro. “¿Qué habría supuesto ese rescate? Pues que el IVA no hubiera sido del 10%, sino que se habría alineado a los tipos más altos fijados en Europa y habría acabado en el 20%”. “Incumplimos en su día, pero lo hicimos en aras de un bien superior”, justificó el ministro. “El IVA pasó del 8 al 10%, sí. Pero la alternativa es que estuvieran por encima del 20% si nos hubieran intervenido“.

En cualquier caso, tras la subida de 2012, el Gobierno siguió haciendo promesas (otras diferentes, y cambiantes) en sus reuniones con representantes del sector. Primero se prometió que se revisaría el alza a lo largo de la legislatura, luego se matizó que se estudiaría la rebaja del IVA al turismo cuando el país volviera a crecer… Pero ahora que se agota la legislatura y que la economía vuelve a crecer, el Gobierno admite que sería muy positivo para el sector rebajar el impuesto, pero, claro, desde un punto de vista teórico.