Concentración de empleados frente a la sede del Consejo de Seguridad Nuclear en portesta contra las “injerencias políticas” en la toma de decisiones técnicas y contra el “estilo autoritario” de la actual dirección del organismo.

El clima de presión y el hartazgo por el recurso continuo al ‘ordeno y mando’ ha llevado hoy a decenas de trabajadores del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a salir a la calle. Convocados por los sindicatos con representación en el centro, unos 60 empleados se han concentrado frente a la sede del organismo en Madrid para denunciar las “injerencias políticas” en su trabajo, la falta de “transparencia” en la toma de decisiones que deberían ser técnicas y el “estilo autoritario” de la dirección comandada por el presidente del CSN, Fernando Marti Schalfshauser.

El CSN cuenta con unos 450 empleados, de los que 200 son técnicos encargados de los trabajos de seguridad nuclear. En los últimos meses, las críticas desde la plantilla (sobre todo desde el cuerpo técnico) a la labor de la dirección del CSN han saltado a los medios de comunicación. En un momento en que el organismo trabaja en asuntos tan polémicos como la autorización del cementerio nuclear de Villar de Cañas o la reapertura de la central de Garoña, las prisas por parte de la dirección, los presuntos atajos y una gestión cuestionable desde un punto de vista técnico han llevado a algunos trabajadores a levantar la voz. Y el resultado ha sido que el presidente del CSN ha emprendido una investigación interna sobre las informaciones, que desde los sindicatos se ha interpretado como un intento de amenazar de manera general a la plantilla del organismo.

En paralelo, los sindicatos también han denunciado el cese de un jefe de área que se opuso a la pretencisón de la dirección de recortar los criterios que obligan a las centrales nucleares a informar de incidentes en sus instalaciones. “Es un cese indebido, que demuestra un estilo autoritario” de la dirección del centro, explica Nieves Sánchez Guitián, de Fedeca (Federación de Asociaciones de los Cuerpos Superiores de la Administración Civil del Estado). “Necesitamos más independencia, necesitamos más transparencia y necesitamos más rigor técnico en nuestro trabajo”, sentencia.

“Desde que llegó este pleno se ha ido recortando la transparencia y la independencia. Existen injerencias políticas en todas las decisiones técnicas”, subraya Julian Peco, de UGT. El pleno es órgano rector del CSN, compuesto por cinco miembros nombrados, al menos de momento, dos a propuesta del PP, dos del PSOE y uno de CiU. Ahora, tras la salida del consejero de CiU por extinción de su mandato, el Gobierno trata de imponer una mayoría absoluta del PP en el pleno con tres consejeros, lo que rompería el histórico equilibrio entre partidos.