Los inversores están castigando a los títulos del fabricante de coches, que caen en torno a un 20% en lo que va de día, después de que la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos haya acusado a la compañía de trucar los sistema de medición de emisiones en sus coches. La capitalización bursátil del grupo es 15.000 millones de euros menor que al cierre del mercado del viernes, una cifra que supera a los 11.000 millones de beneficio que registró en 2014.

La noticia surgió durante el fin de semana y el propio consejero delegado de la compañía, Martin Winterkorn, la confirmó en un comunicado: las autoridades norteamericanas habían investigado a varios modelos de sus vehículos, que habrían incluido un software para detectar cuándo sus emisiones estaban siendo evaluadas por las autoridades, de forma que podían modificar sus datos de manera momentánea.

Las consecuencias se han dejado sentir en la primera sesión en la que sus títulos han vuelto a cotizar, después del parón del fin de semana. La caída de cerca del 20% en sus acciones dejar un cambio en su capitalización de 76.600 millones de euros a 61.500 millones, un descenso de más de 15.000 millones de euros en una sola mañana.

La razón es que, de comprobarse las irregularidades -que Winterkorn asume, al reconocer que este acontecimiento merma la confianza de los consumidores y que “no tolerarán ninguna violación de sus reglas internas ni de la ley”-, Volkswagen se enfrentaría a sanciones de 18.000 millones de dólares, casi 16.000 millones de euros al cambio actual.

Así pues, los mercados parecen estar descontando de forma casi automática el importe de la multa de la cotización de la firma automovilística.

 

Foto: Flickr – NRMA Motoring and Services