El hashtag #piggate ha triunfado hoy en Twitter debido a la biografía no autorizada a David Cameron, que refleja sus supuestos excesos adolescentes con la cabeza de un cerdo. La situación se hizo aún más rara cuando el creador de la serie Black Mirror, Charlie Brooker, recordó que el argumento de uno de sus episodios era muy similar. Para colmo de parecidos, resulta que hay una startup española que también se llama Piggate, y que ha visto su nombre mezclado con esto sin comerlo ni beberlo.

La compañía española, liderada por el cordobés Juan Carlos Rodríguez, permite a los usuarios pagar a través de aplicaciones en las máquinas recreativas.

La idea es reducir el efectivo que se utiliza en casinos, salas de juego, tiendas de apuestas o salas de bingo, y tener una forma de gastar el dinero o recoger las ganancias través del dispositivo móvil. 

Esto ofrece una ventaja adicional, y es que con esta tecnología empresas como Codere tendrían los datos de todas la transacciones que se producen para después procesarlos y poder encontrar patrones de comportamiento.

Preguntado al respecto sobre el otro #Piggate, Rodríguez fue comprensivo: “La verdad que negativamente no nos afectado ya que no existe la mala publicidad. Hemos tenido una barbaridad de visitas en nuestra web y seguidores en twitter, algunos incluso interesados por el producto. Aunque la verdad no tenemos la cabeza puesta en este acontecimiento ya que nos encontramos presentando Piggate en una feria y estamos poniendo todos nuestros esfuerzos en hacer llegar nuestro producto a través de este canal”. 

Rodríguez participó el pasado 10 de septiembre en la jornada ‘FinTech, la revolución tecnológica del sistema financiero’, organizado por la Universidad Loyola Andalucía y CoSfera.

Tras conocerse el contenido de la biografía no autorizada, la portavoz del primer ministro afirmó que no daría pábulo a los contenidos del libro e insinuó que se trata de una elaborada venganza por parte del multimillonario Lord Ashcroft. Fuentes próximas a Cameron llegaron incluso a desmentir que el primer ministro participase en la sociedad en la que se produjeron los incidentes.