Ana Blanco acaba de cumplir 25 años ininterrumpidos presentando el Telediario. Sus compañeros le prepararon una fiesta sorpresa donde se dieron cita más de un centenar de profesionales. En todos los corrillos, la misma reflexión: ¿Qué hay que tener para sobrevivir en un medio que todo lo fagocita?. ¿Es posible consolidarse en pantalla sin haber pasado por una etapa de personaje de moda?. Ana Blanco no diseñó la estrategia que le ha conducido a sus bodas de plata con la tele. Pero sí se puede analizar, valorando sus claves, que la hoja de ruta para convertirse en un personaje de moda o sobrevivir a las tendencias y conseguir el estatus de referente, son vías alternativas.

SIN EXCESOS
Una cosas es ser la chica de moda y otra aspirar a la consolidación. En el caso de querer ser un clásico, hay que evitar que hablen de uno por su estética. Hay que ser conservadora, no convertirse en noticia por un cambio de pelo. No ceder a los caprichos de las firmas de moda y belleza. Discrección, contención y cambios graduales. La estrategia opuesta a la que sigue una presentadora de moda que tiene que despuntar y desmarcarse del resto.

DISCRETA
No hay que prodigarse ni en presencia ni en palabras. No pretender ser la más original ni generar polémicas por querer tener presencia en las redes. No jugar la baza de la extravagancia. En las entrevistas en diarios y revistas, no dejar que los gustos y opiniones dejen un titular muy rotundo. No hay que construir una personalidad arrolladora ni excéntrica.

ALIADOS Y NO RIVALES
Si no los cultivas, ningún esfuerzo valdrá nada. Resulta un difícil equilibrio estar rodeado de gente permanentemente y no suscitar odios ni envidias. Otro de los trucos: No aparecer de arranque como un rival fuerte, como una ganadora de manual. Hay que demostrar que esa oportunidad no es lo que más te importa. No hay que poner en guardia al resto que por naturaleza, querrán tu destitución. Demostrar seguridad pero sin altanería. No pretender emular a nadie ni cambiar el rumbo. Y preservar a aquellos que han emprendido el camino desde el origen, siempre acaban retornando como un efecto boomerang a lo largo de la carrera de uno..

OFICIO
Eres la mejor en aquello y no aspiras a otra cosa. Ese es el mantra. Hay que conseguir que te asocien a ese espacio y no hay que mostrar ningún síntoma de despiste o debilidad hacia otra materia o habilidad. Aunque se tengan más capacidades, el truco reside en que no parezca que tienes otros planes ni que pretendes acaparar el terreno de otros. Tampoco que piensen que los estás juzgando, que tus criterios  para gestionar las tareas son muy diferentes. Tienes que dar la sensación de querer estar donde estás y con esas funciones, como si fueras la persona más idónea para la que se hubiese diseñado esa función. Y despejarles la cabeza de permanentes conspiraciones, muy habituales en los pasillos mediáticos.

CONSTANCIA
Que te asocien irremediablemente a ese espacio, que se de una identificación inmediata con tu imagen no es fácil. Está prohibido ponerse enferma. Hay que renunciar a las bodas de familiares y amigos. A muchas citas y escapadas que luego suponen el repertorio de anécdotas de la vida de tu entorno. Y esas privaciones no tienen carácter transitorio. Es un trabajo eminentemente presencial que se construye a diario.

PRIVACIDAD

La prensa no fotografía a su marido, no conocemos nada de su vida privada, no escribe novelas ni deja entrever los referentes que le rodean. Ni amoríos ni famosos a su alrededor. 
No da pie a especulaciones ni a que nadie pueda dar una versión errónea de su vida.

Off the Record: El mismo día de la fiesta de Ana en un bar de la zona de Madrid Río, en un punto opuesto de la ciudad, cerca del Retiro,  estaba Francine Gálvez, la presentadora junto a la que debutó. Tener la misma oportunidad no significa jugar las cartas de la misma manera. Las circunstancias de Francine la convirtieron en un personaje singular frente a la neutralidad de Ana. Francine probó otros formatos, demostró su versatilidad, su gracia, ha tenido la habilidad de reinventarse a sí misma varias veces y, probablemente, sus ingresos han sido más destacados en algunas etapas. Son estrategias distintas, oportunidades diferentes, ambas difíciles. La hoja de ruta pasa por reconocer que tipo de personalidad tenemos: Paciente o inquieta. Y que lo que importa no sólo es lo que hagas, si no lo que conste. En cuanto otros medios te pongan el sello o te ignoren…tendrás la pista de lo que puedes hacer con tu carrera.