El gigante del alquiler turístico online vuelve a absorber una compañía para poner fin a sus servicios y quedarse con el talento de su plantilla. Ahora ha sido el turno de Vamo, una web especializada en la planificación de viajes complejos. Ya van cuatro operaciones similares en los últimos años.

Airbnb se vuelve a ir de compras. El portal de alquiler de apartamentos turísticos acaba de cerrar la adquisición de Vamo, una startup nacida hace tres años y que está (o estaba) dedicada a la planificación online de viajes complejos, que obligaran a los turistas a pasar por varias ciudades, coger varios aviones, coches o trenes. Vamo les daba una solución, o varias, y les empaquetaba un viaje que se ajustara a sus deseos.

Airbnb, al menos en principio, no está especialmente interesada en replicar en su propia web el servicio de planificación de viajes de Vamo. Sino que a la compañía lo que más le interesa es quedarse con los conocimientos de los genios informáticos que desarrollaron la web y la plataforma de Vamo.

Airbnb absorbe Vamo para cerrarla y para quedarse con sus empleados. Airbnb no compra una compañía, compra talento. La operación, cuyo importe no se ha revelado, se trata en realidad de una contratación indirecta de los seis profesionales que trabajaban en Vamo (cinco ingenieros informáticos y un diseñador).

Los medios de comunicación anglosajones utilizan un nuevo palabro, “acqhire”, para referirse a esta particular técnica de recursos humanos. Acqhire es la figurada contracción de los verbos acquire (adquirir) y hire (contratar). Y es que lo que parece una adquisición, en realidad representa una contratación laboral en toda regla. Se trata de una opa figurada sobre los conocimientos de sus genios.

Tras la compra, Vamo echa el cierre. La web ya no permite que se registren más usuarios y sólo se compromete a terminar los trabajos de planificación de viajes que ya hubieran sido encargados. Y a partir del 1 de octubre los miembros de su comunidad que ya estaban registrados sólo podrán acceder a su historial de viajes, pero no intentar iniciar la organización de otros nuevos.

La nueva operación se suma a otras parecidas ejecutadas por Airbnb en los últimos años. La plataforma de alquiler de vivienda turística ha ido absorbiendo desde 2012 la comunidad para compartir fotos DailyBooth, la herramienta de crowdsourcing Localmind y la plataforma de análisis y comentarios sobre barrios Nabewise. Todas cerraron tras la compra. Y sus empleados se incorporaron a la plantilla de Airbnb para aportar experiencia y conocimientos en sus respectivos campos tecnológicos.