Esperada era en Cataluña la opinión del prestigioso Círculo de Economía sobre las elecciones del 27 de septiembre, pues el presidente de la Generalitat, Artur Mas, se ha encargado de proclamar a los cuatro vientos, desde hace tiempo, que cuenta con el apoyo de esa institución de la sociedad civil. Pues bien, la entidad -donde conviven empresarios, ejecutivos, profesionales, académicos y políticos de diverso signo- da la espalda ahora al líder secesionista, con su rechazo a la vía unilateral de la independencia y su apuesta por el camino del diálogo y la negociación.

Tras mucho debate interno e, incluso, división en sus filas, el Círculo de Economía ha acordado hacer hincapié –en contra de lo que plantea Artur Mas- que los comicios del 27-S no son unas elecciones plebiscitarias sobre la independencia de Cataluña, al tiempo que esa cuestión, en todo caso, debería dirimirse en una consulta legal, acordada y bien informada, al margen de decisiones unilaterales que pongan en riesgo la legalidad y la pertenencia a la Unión Europea.

“Si las fuerzas políticas que llevan en su programa la opción independentista tienen una mayoría absoluta el 27-S, gobernarán legítimamente y habrán acumulado fuerza política en defensa de su opción. Pero desde los principios de la democracia liberal que defendemos, el uso político de la mayoría tiene que ser compatible con el respeto a la pluralidad social y a las reglas del Estado de Derecho”, señala la entidad en un comunicado.

Para el Círculo de Economía, una cosa es salir reforzado de unas elecciones y otra muy distinta dar pasos que no respeten esos principios. Es por eso que esa institución de la sociedad civil cree firmemente que cualquier cambio estructural -y la independencia sería la máxima expresión- requiere una mayoría cualificada que en ningún caso puede desprenderse de unas elecciones como éstas, sino de la legitimidad de una consulta legal, acordada y bien informada.

Además, el Círculo de Economía no comparte decisiones unilaterales que puedan poner en riesgo el principio de legalidad  y la pertenencia a las instituciones europeas y al euro. Como es lógico, dada la naturaleza de una institución vinculada al mundo económico, la entidad observa con preocupación las consecuencias que las decisiones políticas podrían tener  para las finanzas, las inversiones y la presencia de sedes empresariales en Cataluña.

La institución económica reclama más autogobierno

Según el Círculo, un resultado electoral del 27-S que diese mayoría parlamentaria al conjunto de las fuerzas políticas que no llevan en su programa la independencia no podrá interpretarse en el sentido de que la sociedad catalana es partidaria del “statu quo” y que no es necesario cambio alguno. “No es así. En Catalunya existe un deseo ampliamente mayoritario de mejora del autogobierno, de cambio del modelo de financiación y de reconocimiento político de su personalidad. Esto no implica privilegios en perjuicio del resto de españoles”.

A pesar del quietismo y la resistencia al cambio que ha caracterizado la actuación del gobierno central en este ámbito, la entidad económica considera que es posible ese reconocimiento en el ordenamiento legal y constitucional. Para el Círculo que preside Antón Costas, los comicios del 27-S, junto con las elecciones generales de diciembre, abren una nueva ventana de oportunidad para, a través del diálogo, el acuerdo y la reforma hacerlo posible.

“Estamos convencidos de que las aspiraciones de una gran mayoría de ciudadanos de Cataluña a un mejor autogobierno y al reconocimiento de sus singularidades tienen encaje en nuestro ordenamiento legal. El lograrlo no es sólo responsabilidad de las fuerzas políticas sino de toda la sociedad”, señala la institución en su comunicado.

Si de forma clara los ciudadanos dieran su apoyo a formaciones políticas que llevan en su programa la opción de la independencia, el principio democrático de nuestra Constitución obligaría a los poderes públicos –según el Círculo- a encontrar una vía legal y acordada que permitiese celebrar una consulta específica para conocer el sentir preciso de los ciudadanos respecto al encaje de Cataluña en España.

“Creemos –añade- que, de darse esas circunstancias, y de acuerdo con lo que ha señalado el propio Tribunal Constitucional, hay vías legales para introducir en nuestro ordenamiento una norma de claridad de este tipo”.

Artur Mas acusa el golpe del Círculo

Como era de esperar, el comunicado no gustó al presidente de la Generalitat. Artur Mas se encargó de recordar al Círculo de Economía que tanto su Gobierno como el Parlamento catalán solicitaron en su día una consulta al Estado y éste la ha negado siempre  “Lo que nos tiene que decir el Círculo es qué hacer cuando el otro -el Estado- no quiere acordar nada. ¿Qué solución da?”, preguntó el presidente de la institución poco después de conocer el comunicado.

Por la tarde, el presidente de la Generalitat reculó en cierta manera y anunció que, si gana las elecciones autonómicas, aceptaría negociar con el Estado una consulta vinculante sobre la independencia antes culminar, por su parte, el proceso secesionista.

El consejo asesor de la Generalitat alerta sobre un corralito

Una de las notas más destacadas de la jornada de campaña de ayer fue ver al cabeza de lista del PP, Xavier García Albiol, esgrimir en un mitin un documento realizado por el Consejo Asesor de la Transición Nacional y remitido a la Generalitat en el que se advierte de un corralito financiero si Cataluña se independiza.

El documento –firmado en diciembre de 2013 por quince expertos- da cuenta al Gobierno autonómico de los riesgos financieros que puede suponer un proceso de independencia y, aunque asegura que la probabilidad de que Cataluña sea excluida de la Unión Europea, sí reconoce que la estrategia del Ejecutivo de la Nación de crear una resistencia a la respuesta ciudadana en esa región puede crear una situación de gran inestabilidad financiera, que daría lugar, incluso, a un corralito.