La dirección municipal del partido de Iglesias se desvincula de los ediles de la capital castellana, que se niegan a publicar su nómina y aceptan invitaciones a palcos. El secretario regional defiende la labor de los cargos y dice que la decisión carece de “legitimidad”.

Podemos ha implosionado en Valladolid. La dirección del partido de Pablo Iglesias en esa ciudad ha decidido desvincularse de la plataforma Sí se Puede, marca que adoptaron sus candidatos para concurrir a las municipales. El motivo es la “pérdida de confianza” en los ediles, que han incurrido en un oscuro comportamiento político y en una “falta de transparencia” incompatibles con el código ético de la formación morada.

El secretario general de Podemos en Valladolid, Daniel García, ha explicado en declaraciones a Efe que su partido ha adoptado la determinación “por unanimidad” porque el grupo Sí se Puede “no está acatando” las directrices del Consejo Ciudadano municipal, órgano que representa la dirección política en la capital de Castilla y León.

En ese sentido, ha indicado que los ediles han incumplido uno de los requisitos fundamentales de la filosofía del partido -el de no aceptar prebendas como entradas a espectáculos- y que han faltado a la exigencia de transparencia, ya que Podemos Valladolid aún “no ha visto” la nómina de los tres representantes de Sí se Puede en el Ayuntamiento.

La asamblea vallisoletana de la formación tendrá la última palabra sobre si se les expulsa o no

García ha asegurado que el grupo municipal Sí se Puede tampoco presentó ninguna moción en el anterior pleno del Consistorio y que ahora tendrán que ser los tres ediles los que expliquen el porqué de su comportamiento. El líder de Podemos Valladolid ha asegurado que el partido no tiene capacidad “para echar a nadie”, por lo que los concejales siguen perteneciendo a Podemos y seguirán recibiendo las directrices del Consejo Ciudadano al menos hasta que la asamblea debata su situación.

Tres personas que trabajaban como técnicos para la agrupación de Sí se Puede en el Ayuntamiento y la Diputación de Valladolid han dejado sus puestos por la “decepción” sufrida ante la “falta de confianza y transparencia”, ha asegurado Almudena García, una de las tres personas que han dimitido.

La dirección regional los defiende

El secretario de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, ha indicado en declaraciones a los periodistas que “las decisiones trascendentales en Podemos las toma la gente, la ciudadanía”. Fernández ha indicado que la determinación del Consejo Ciudadano municipal, que ha optado por desvincularse de Sí se Puede, “no tiene legitimidad” y compete a la asamblea del partido en Valladolid, compuesta por todos los inscritos.

“Por tanto, Sí se Puede Valladolid continúa siendo el espacio en el que participan los miembros de Podemos en Valladolid en relación con la política municipal en el Ayuntamiento”, ha señalado el líder autonómico de Podemos.

El secretario regional de Podemos da la “enhorabuena” a los ediles por su “magnífica” labor

Además, Fernández ha dado la “enhorabuena” a los miembros de Sí se Puede por la labor “magnífica” que realizan, “aportando mucha más transparencia a las instituciones e implementando medidas y políticas que están revirtiendo en una mayor calidad de vida de los vallisoletanos”.

Por su parte, el secretario general de Podemos en Valladolid, Daniel García, ha defendido que la decisión que ha tomado el Consejo ciudadano municipal de la formación que dirige se ha ajustado al reglamento del partido y a su código ético.

Ciudadanos, también en crisis

Se da la circunstancia de que también en Valladolid ha tenido el otro partido emergente, Ciudadanos, graves problemas internos. Su portavoz municipal, Jesús Presencio, dimitió del puesto tras triplicar la tasa máxima de alcoholemia permitida al volante y encararse con los agentes que lo interceptaron. Presencio conserva el acta municipal, aunque ha dejado el liderazgo de la labor del grupo a su compañera Pilar Vicente.

Presencio, además, no mantiene precisamente una buena relación ni con Vicente ni con con el que será líder de la lista naranja al Congreso por Valladolid, Francisco Igea. Y se encuentra pendiente de que la Ejecutiva de Rivera tome una decisión definitiva sobre si lo expulsa o no, después de recibir la amonestación de sus compañeros de partido en Burgos o Palencia.