La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado a la juez María Núñez Bolaños, que investiga el caso de los expedientes de regulación de empleo (ERE) irregulares, que impute al exministro de Trabajo Manuel Pimentel por las ayudas de la Junta a Graficromo y Taller de Libros, de cuyo consejo de administración fue presidente Pimentel.

En un escrito elevado al Juzgado, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Público asegura que los hechos investigados en torno a las ayudas a estas sociedades podrían ser constitutivos de delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación, falsedad, tráfico de influencias y fraude.

Por ello, la Fiscalía solicita a la instructora que forme una pieza separada con los pagos realizados por la Junta en los expedientes de Graficromo –incluida la asociación de extrabajadores– y Taller de Libros e impute a un total de 25 personas, entre las cuales hay varias ya imputadas en la causa.

Así, Anticorrupción ha solicitado la imputación en esta pieza separada del exconsejero de Empleo Antonio Fernández, del exviceconsejero de Empleo Agustín Barberá, de los exdirectores de Trabajo Francisco Javier Guerrero, Juan Márquez y Daniel Alberto Rivera, o del exdirector de la agencia IDEA Jacinto Cañete.

Pimentel. “Muy sorprendido”

Manuel Pimentel se ha mostrado “muy sorprendido” por la petición de la Fiscalía Anticorrupción y ha asegurado que podrá demostrar su “absoluta inocencia” si la demanda prospera.

En una entrevista en Capital Intereconomía y a Radio Intereconomía, recogida por Europa Press, el que fuera ministro de Trabajo ha apuntado que no se esperaba “para nada” este proceso. Así, ha detallado que fue presidente del consejo de administración de Taller de Libros, mientras que con la otra empresa no tiene “ninguna relación”.

En este sentido, ha asegurado que la imprenta Taller de Libros fue a concurso de acreedores porque “entró la crisis e iba francamente mal”, en este punto “los trabajadores en un momento dado se habían enterado de que había unas ayudas de la Junta, que solicitaron”. Se les concedió y como la empresa ya estaba en concurso, la asociación de trabajadores cobraron un dinero que ni siquiera entró en la empresa”, ha subrayado.”

Yo no he cobrado ni un duro y los trabajadores las pidieron de buena fe”, ha indicado, a la par que ha señalado que no tiene ninguna relación con Graficromo. “Taller de Libros compró algunas de las instalaciones de Graficromo, pero yo no tengo relación con ella”, ha subrayado.