El grupo español Isolux está negociando con el fondo canadiense Brookfield la posible venta de sus redes eléctricas en Brasil por 600 millones de euros.

Según informa este martes el diario económico Expansión, Brookfield, con fuerte presencia en Brasil, se encuentra en conversaciones avanzadas con Isolux para comprar su negocio de líneas de alta tensión brasileñas, un conjunto de concesiones que suman cerca de 4.000 kilómetros de red.

Isolux ha decidido desprenderse de sus activos en Brasil después de romper su alianza empresarial con el fondo canadiense PSP en el área concesional. Ambos controlaban Isolux Infraestructure, pero hace unos meses decidieron liquidar la sociedad y repartirse los activos. PSP se quedará con las autopistas, mientras que Isolux asume la actividad energética (líneas de alta tensión y la fotovoltaica T-Solar). Tanto las líneas eléctricas como T-Solar se encuentran en proceso de desinversión.

Asesorado por el Santander, el grupo español lleva más adelantada la venta de la alta tensión brasileña. Según fuentes financieras consultadas por el diario, Brookling está llevando a cabo la auditoría de los activos para determinar su oferta final.

En función de la inversión realizada y de la facturación asociada a las concesiones, la valoración podría superar los 2.100 millones de reales brasileños, más de 500 millones de euros. Isolux no ha querido hacer comentarios sobre esta posible operación.