Tordesillas ha celebrado el Torneo del Toro de la Vega con más detractores que nunca.

El Torneo del Toro de la Vega, que se celebra anualmente en la localidad vallisoletana de Tordesillas, divide cada vez más a detractores y partidarios. Se trata, según informa EFE, de un vestigio que introdujeron los jinetes árabes durante la invasión musulmana, y es presenciado por unas 35.000 personas.

Esta justa medieval enfrenta a un toro contra mozos a pie y a caballo que intentan abatirlo con lanzas. Este año, la víctima será Rompesuelas. El Reglamento de Espectáculos Taurinos de Castilla y León reconoce este festejo mediante decreto de 1999, por lo que su desarrollo se realiza al amparo del mismo. Además, es Fiesta de Interés Turístico de España desde 1980.

Sus partidarios apelan principalmente alvalor social, histórico y etnológico” y, en segundo lugar, a la supuesta inevitabilidad humana de matar animales ya que “también se matan animales para comer”. Sus detractores esgrimen como argumento “la crueldad, humillación, tortura e indefensión del astado”. Entre ellos, el Partido Animalista (Pacma) y la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (Anpba), han canalizado en los últimos años las protestas nacionales e internacionales contra este torneo, incluyendo recogidas de firmas, denuncias al Parlamento Europeo y manifestaciones, la última celebrada el pasado sábado en Madrid.

En las redes sociales hay más detractores que partidarios y, según se iba acercando la fecha del polémico festejo, varios Trending Topics pedían el fin de esta sanguinaria tradición. #RompesuelasVivo ha sido Trending Topic desde las 12 de la noche pero no ha impedido la celebración del torneo, previsto para hoy a las 11 de la mañana, ni que al animal le hayan matado tras 20 minutos de sufrimiento para gozo de 35.000 espectadores.

Los usuarios de las redes critican, además de la crueldad del festejo y a quienes participan en él, la complicidad y el doble juego del PSOE, pues su Secretario General, Pedro Sánchez, recientemente declaró sentirse “avergonzado” por el torneo y anunció la prohibición del mismo “cuando gobernemos”. Sin embargo, no ha habido intermediación ante José Antonio González Poncela, alcalde socialista de Tordesillas, para que suprima el festejo medieval, ni siquiera a cambio de la actuación gratuita de cien artistas que quieren abolir esta tradición que trajeron los árabes hace más de cinco siglos.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tensión entre partidarios y detractores ha aumentado al comenzar el torneo, a las 11 de la mañana, ya que, según varios medios, los organizadores han soltado al toro sin la protección necesaria para los transeúntes, entre los que se encuentran varios activistas que defienden los derechos de los animales. Además, algunas de estas activistas habrían sido agredidas por algunos aficionados del torneo.