La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León confirma que la principal causa del retraso es que los actuales propietarios, que compraron sus acciones por dos euros, han estado más interesados en vender sus títulos que en garantizar el futuro de la empresa.

La Junta de Castilla y León está harta de que le tomen por el proverbial pito del sereno. La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, volvía ayer a presentar un ultimátum a los propietarios de Elgorriaga, Luis Presa y Mercedes Morán, para que les llevase una oferta seria, so pena de que se ejecuten los avales y sea la propia Junta la encargada de buscar a quién regirá el destino de la compañía a partir de ahora.
 
Sin embargo, los actuales propietarios no se dieron por enterados y, al cierre de este artículo, aún no habían presentado a la Junta ninguna propuesta, viable o no. Así que, salvo que a última hora de la noche presentasen un burofax, a imagen de las negociaciones de última hora entre el Real Madrid y el Manchester United por David De Gea, todo apunta a que serán apartados de la gestión y que alguna de las tres empresas interesadas tendrá su oportunidad de hacerse con el negocio.
 
Porque en lo que todo el mundo coincide, desde la Junta, pasando por los trabajadores y las empresas interesadas, es que Elgorriaga es una compañía con marcas muy reconocidas y una actividad productiva sostenida que, incluso en estos momentos de incertidumbre, funciona a tres turnos, y que ha sido sólo el fruto de una pésima gestión lo que ha llevado, entre otras cosas, al impago de las nóminas durante 14 meses.
 
Fuentes de la Junta confirmaron a SABEMOS que uno de los problemas para llegar a un acuerdo ha sido que los accionistas han intentado, hasta el último momento, obtener una elevada retribución por sus acciones. Unos títulos que, recordemos, compraron por dos euros al anterior propietario y su valedor, José Andrés Fernández. “Se dedican a pedir dinero por las acciones, algo que no es muy correcto porque es la empresa la que necesita dinero”, subrayó Marcos.
 
Una vez que no han conseguido firmar ningún acuerdo con las empresas interesadas en controlar Elgorriaga, a éstas sólo les queda esperar que la Junta ejecute los avales y tome una decisión definitiva sobre el adjudicatario de la veterana empresa de chocolates y galletas, basándose en los intereses de la actividad productiva y el empleo.
 
Marcos lamentó que Presa y Morán, en este proceso, se hayan empeñado en “anteponer sus intereses particulares a los de la entidad, algo que no es propio de ningún empresario de esta comunidad autónoma”.