El vicecanciller alemán y ministro de Economía, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, ha afirmado este martes que Europa “ha hecho de nuevo el ridículo”, al no lograrse un acuerdo para hacer frente a la crisis de los refugiados, y advirtió que Alemania no está dispuesta a continuar siendo el país que paga.

“Europa volvió ayer a hacer el ridículo”, declaró el ministro en referencia a la reunión en Bruselas en la que los ministros del Interior de los 28 no fueron capaces de alcanzar un acuerdo por unanimidad sobre el reparto equitativo de 120.000 refugiados, decisión que quedó aplazada hasta el próximo encuentro en octubre.

No puede ser que la crisis de los refugiados sea un tema que “se diluya en semejantes consejos de ministros” con sesiones interminables que no arrojan resultado alguno, agregó, recogido por la agencia Efe. “La crisis de los refugiados supone una amenaza mayor para Europa que la crisis de Grecia”, subrayó Gabriel, presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), en un acto de su formación.

Gabriel se mostró “muy a favor de dejar claro que Europa está en juego” y subrayó que “no puede ser que todos los países participen cuando lo que hay en juego es dinero, pero no cuando de lo que se trata es de asumir responsabilidades”.

“Empezar a hablar de medidas de presión”

En la misma línea se había pronunciado el titular del Interior, Thomas de Maizière, quien en unas declaraciones a la televisión pública ZDF (también recogidas por Efe) consideró este martes que es necesario comenzar a hablar de “medidas de presión” contra aquellos países que se niegan a un reparto equitativo de refugiados en la UE.

“El hecho es que estamos lejos de una cuota de reparto permanente”, lamentó el ministro, quien criticó que a aquellos países que se niegan “no les pase nada”. Por ello, De Maiziére se sumó a la propuesta del presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, quien se refirió a la posibilidad de responder a estos países con un recorte de los medios que reciben de los fondos estructurales comunitarios.

ACNUR muestra su “decepción” y CEAR acusa a la UE de “traicionar sus valores”

La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se ha mostrado “decepcionada” por la falta de acuerdo entre los ministros del Interior de la Unión Europea para afrontar la actual crisis de refugiados.

“La reunión de ayer en Bruselas del Consejo Europeo de Ministros ha permitido la aprobación formal de la reubicación previa de 40.000 personas”, ha indicado ACNUR en un comunicado. Aunque este hecho supone “un avance” en la gestión de crisis, “está claro que se debe hacer mucho más “.

En el comunicado, la oficina de ACNUR lamenta que, “a pesar de que la mayoría de los Estados miembros estaban de acuerdo con la propuesta de ampliación de la reubicación para 120.000 personas, no se haya alcanzado un consenso final sobre ello”.

Por su parte, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha advertido también de que la falta de acuerdo supone una “enorme decepción para las personas que huyen de países en conflicto y para los ciudadanos europeos que en las últimas semanas han mostrado su solidaridad con ellas”.

“Tras dos semanas de declaraciones ilusionantes, la UE vuelve a decepcionar y a traicionar sus valores, anteponiendo el control de sus fronteras a sus obligaciones internacionales en materia de asilo y a la solidaridad entre Estados miembro”, ha declarado la secretaria general de esta organización, Estrella Galán, quien ha calificado de “ridícula y rácana” la cifra de 40.000 refugiados que serán acogidos.

Al respecto, CEAR ha recordado que sólo en 2015 habrían llegado a través del Mediterráneo cerca de 360.000 personas. “Los refugiados no pueden esperar más retrasos ni más prórrogas”, ha advertido Galán.