El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha reconocido que “hace falta reinventar el turismo”, pero ha advertido, en relación a las iniciativas de la nueva alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de que “las ocurrencias sobran”.

“El turismo en Barcelona supone el 15% del Producto Interior Bruto de la ciudad, por su clima, turismo de compras, gastronomía, cultura, historia y arquitectura”, ha recalcado el titular de Turismo en una entrevista de este lunes a Radio Nacional, recogida por Europa Press.

Por su peso económico, el político popular recomienda “pocos experimentos” ya que considera que “todo lo que sea limitar a las grandes marcas” perjudica a las inversiones no sólo en la Ciudad Condal, sino en toda Cataluña.

Al ser preguntado sobre un posible tope de llegadas de cruceros a Barcelona, Soria ha asegurado que la ciudad costera es una de las más importantes en esta actividad. En 2014, los cruceros aportaron 413 millones de euros al PIB catalán y dieron trabajo a 6.759 empleados, según un estudio de la Universidad de Barcelona con la colaboración de Turismo de la ciudad.

“No se deben poner pegas a las inversiones” sino “facilitar un marco” que permita a los empresarios desarrollar su actividad, aseguró el titular de la cartera de Turismo. Soria recalcó que las empresas buscan “estabilidad, lo que quieren es invertir” y esto ocurre tanto en Barcelona como en Madrid.

Colau anunció a finales de julio que Barcelona destinará el 100% de la tasa turística a compensar las externalidades del turismo. Además, espera actualizar el Plan Estratégico de Turismo de Barcelona para el período 2016-2020 para finales de este año.

La nueva alcaldesa de Barcelona puso en marcha la elaboración de un Plan especial de Regulación de Alojamientos Turísticos. Por su parte, Carmena no aplicará un pago extra a las empresas del sector para no “ahogar” la iniciativa privada de los apartamentos turísticos.

El pasado día 4, la plataforma Airbnb de apartamentos turísticos solicitó una reunión con Colau para “facilitar el pago de la tasa turística en nombre de los anfitriones”, así como para integrar su actividad como parte de los retos turísticos de la ciudad, y no como problema.