Bankia, la entidad pública que está llamada a devolver la mayor parte de las ayudas de capital a la banca española podría valer hasta un 40% más de lo que reflejan actualmente las valoraciones en Bolsa. Esta es al menos la estimación que hacen los analistas del banco de inversión JP Morgan. Los suizos de Mirabaud, por su parte, tienen a Bankia entre sus dos bancos españoles preferidos.

Bankia podría valer entre un 27% y un 40% más de lo que ahora reflejan sus valoración en los mercados bursátiles. Esta es al menos la estimación que hacen bancos de inversión internacionales como el suizo Mirabaud y el estadounidense JP Morgan, que en un reciente informe (al que ha tenido acceso SABEMOS) sitúa el precio objetivo de la acción de la entidad nacionalizada en 1,4 euros, frente a los 1,02 euros que reflejaba este pasado viernes cada participación cotizada en la Bolsa de Madrid.

En julio, era el banco estadounidense Morgan Stanley el que sugería, tal y como reflejó SABEMOS, que Bankia era una entidad infravalorada por los mercados, y que en esencia el banco nacionalizado y presidido por José Ignacio Goirigolzarri valía más de lo que las bolsas parecían estar dispuestas a admitir en ese momento. Estos cálculos estaban sesgados a la baja en parte por las incertidumbres tanto de los distintos frentes judiciales del banco como la investigación llevada a cabo por Bruselas respecto a los DTA del sistema financiero español. Desde entonces, el sector bancario se ha visto sacudido en las bolsas por la crisis económica china y por la incertidumbre electoral de esta segunda mitad del año en España.

Pero el valor en libros de Bankia (es decir, el que miran los analistas encargados de poner precio a una entidad) se ha mantenido estable a pesar de las caídas en Bolsa. Así lo consideran al menos el equipo de análisis del banco de inversión suizo Mirabaud, que en reciente informe del sector bancario español sitúa a Bankia como una de sus dos entidades financieras favoritas, junto con Bankinter. En concreto, la entidad nacionalizada es a la que los suizos le atribuyen una mayor capacidad de crecimiento en todo el sector bancario español (ver gráfico inferior), con un precio objetivo un 27,3% mayor que el fijado por el mercado.

“Bankia (…) ofrece valoraciones muy atractivas por la rentabilidad que pensamos será capaz de alcanzar en los próximos tres años”, explican estos analistas, que recomiendan a sus clientes invertir en la entidad. Sus fortalezas, entre otras, son su cada vez mayor eficiencia, “sus buenas métricas de calidad de activos” una vez que se pasaron gran parte de los tóxicos al Sareb y el resto se cubrieron más que de sobra por medio de provisiones bancarias, así como su “fuerte reposicionamiento comercial hacia pymes”.

Muchas provisiones por liberar

¿Cuáles son las fortalezas que ven los bancos de inversión en Bankia y que hace tres años no percibían? Pues que la pérdida de tamaño de la entidad (una de las exigencias de Bruselas: deshacerse de todo tipo de activos no estratégicos) la ha liberado de decenas de miles de millones de euros en riesgo. “Bankia apenas tiene riesgo promotor en balance, y sus stocks de dudosos (préstamos morosos y activos adjudicados) cuenta con una sólida cobertura. Además la entidad está reduciendo rápidamente su mora sin casi generar nuevas entradas de inmuebles adjudicados, lo que debería permitir una notable liberación de provisiones y un nivel de dotaciones netas muy reducido”.

Es decir, que todos los esfuerzos realizados en 2011, 2012 y 2013 (cuando Bankia era lo peor a ojos del mercado) han acabado convirtiendo al banco en una entidad comparativamente más saneada y segura que sus competidores en España, según manifiestan desde Mirabaud. Todo el dinero público empleado en cubrir posibles agujeros es ahora una suerte de inmensa masa de dinero que puede aflorar en los próximos años en forma de beneficios. “Unas de las principales fortalezas de Bankia es que, tras el traspaso del grueso de su riesgo promotor a la SAREB, y los elevados saneamientos llevados a cabo en las exposiciones no traspasadas su balance se ha quedado uno de los más saneados del sector. BKIA cuenta con una cobertura elevada, del 61%, en su stock de préstamos morosos, y del 31% en adjudicados, no tan alta pero adecuada”.

El banco suizo sostiene además que Bankia, gracias a su plan de eficiencia y gestión, se ha convertido en la entidad más eficiente en costes “con diferencia”, si bien aún tiene margen para seguir mejorando. “Debería obtener una caída del 3%/4% en gastos operativos en 2015”, señalan, gracias a la venta entre otras cosas de aquellos activos adjudicados que aun permanezcan en balance. Este es un “cartucho” que la entidad presidida por Goirigolzarri estaría negociando con distintos inversores institucionales; entre otras ventajas, permitiría no tener que dedicar más recursos a provisiones.

Riesgo de depreciación de bonos del Sareb… pero no tanto

Uno de los puntos flacos de Bankia (más allá de los más de 5.000 millones de euros de DTA contabilizados como capital regulatorio y que están investigando Bruselas) es su enorme acumulación de bonos emitidos por el Sareb como pago por el traspaso de los activos considerados tóxicos. El problema es que aquellos bonos entraron en el balance de Bankia a comienzos de 2013, cuando la prima de riesgo española aún era muy alta. Desde entonces no ha dejado de descender, por lo que esos bonos han ido repreciándose. Es decir, perdiendo valor.

Pero lo que podría ser un riesgo, en opinión de Mirabaud podría ser incluso una oportunidad: “el grueso de los bonos ya repreciaron en diciembre 2014, y solo queda un tramo de 4.200 millones para finales de 2015. A partir de allí la siguiente repreciación no debería suponer impactos significativos (…). Es interesante notar que en algún momento en 2016 la repreciación de la cartera SAREB podría incluso ser acretiva en margen si la rentabilidad de la curva española empezará a subir”. Es decir, que la tendencia a perder valor podría darse la vuelta en los próximos años, ofreciendo beneficios inesperados al banco.

Más allá del interés de que una entidad en poder del Estado tenga una valoración lo más alta posible, la correcta apreciación de Bankia es un elemento clave para que se pueda conseguir recuperar el máximo del dinero público invertido. Según los cálculos de las autoridades, con valoraciones en el entorno de los 1,4 y 1,5 euros por acción se recuperaría la mayor parte de las ayudas en forma de capital inyectadas en Bankia (no así en BFA). Es por ello que resulta clave encontrar el momento oportuno para llevar a cabo la desinversión, dentro de los plazos legales y a un precio que disminuya el agujero presupuestario lo más posible.

FOTO: BANKIA en FLICKR