La semana pasada Huawei convertía al Mate S en el gran protagonista de su evento en IFA, prestando especial atención a un cuidado diseño, una gran experiencia al tacto y una cámara que permita captar imágenes de calidad.

A Huawei parece irle bien, se ve arriba, con los grandes Samsung y Apple, y por ello está dispuesto a competir. La compañía china acaba de presentar su nuevo Huawei Mate S, el terminal que toma el relevo al anterior Mate 7 y con el que tratará de echar un pulso a las marcas que ahora lideran el ranking.

En nuestras manos ha caído este smartphone, llevamos una semana probándolo y esto es lo que podemos contaros acerca de él.

Primeras impresiones

Las comparaciones son odiosas, dicen, pero en este caso parece imposible no acordarse del Mate 7. Para empezar, decir que el Huawei Mate S es un dispositivo grande (cuenta con una pantalla de 5,5 pulgadas) pero que no llega al extremo de su antecesor, que contaba con una pantalla de 6 pulgadas.

Su agarre es bastante cómodo y en cuanto a diseño nos encontramos con un terminal de gama alta elegante y sencillo fabricado en metal, en el que casi han desaparecido los bordes laterales de la pantalla. Todo un punto a favor.

El dispositivo es bastante delgado, tan solo tiene 7,2 milímetros de grosor y no es especialmente pesado. 

En la parte trasera, además de la cámara tenemos un sensor de huellas, que en esta ocasión no solo nos va a permitir desbloquear el teléfono, sino que viene con nuevas funciones como la de pasar imágenes de la galería con tan solo deslizar el dedo, o hacer scroll hacia abajo.

Cámara

El Huawei Mate S cuenta con una cámara principal de 13 megapíxeles con sensor de Sony, que da muy buenos resultados. 

Lo mejor de todo, además de la calidad de la imagen es la infinidad de modos y efectos que podemos utilizar, incluyendo un modo profesional bastante completo. Algo que ocurre también con la cámara delantera, de 8 MP, que muestra menos opciones pero sí que nos deja hacer groupfies (lo que viene siendo una panorámica pero con la cámara frontal).

Por la noche, en lugares menos iluminados, tampoco existe demasiado problema a la hora de disparar la cámara, pues contamos con flash trasero así como uno delantero. Para ser más exactos no tenemos flash en la cámara frontal, pero el teléfono incorpora una opción que hace que la pantalla brille más para proporcionar más luz a la hora de realizar la fotografía.

Batería

Tirón de orejas, en este apartado, ya que si hasta ahora nos gustaba lo que el Huawei Mate S nos traía, en el tema de la batería hay que ponerle algún “pero”.

Este gama alta tiene una batería de 2.700 mAh, mientras que el modelo anterior, que cuenta con unas características bastante similares, incluía una batería de 4.100 mAh. Así, con el Mate S nos da para pasar el día entero pero sin abusar demasiado del terminal.

Eso sí, el nuevo smartphone de Huawei viene con una función de carga rápida con la que la que en cosa de media hora el nivel de carga de la batería pasa de un 10% a un 40% (en menos de dos horas el dispositivo está cargado completamente).

El ‘touch’

La tecnología Force Touch con la que cuenta el último iPhone de Apple fue antes presentada en el Huawei Mate S, aunque eso sí, no está aún disponible. Se espera que un futuro modelo de 128 GB incluya la nueva función.

Por lo tanto, los Mate S todavía no tienen Force Touch, pero sí que han mejorado la experiencia con el sensor de huellas, el sensor de nudillos y la sensibilidad de la pantalla.

Huawei ha querido reinventar lo táctil y por ello su panel trasero, como ya hemos dicho, cuenta ahora con más funciones. Te permite desbloquear la pantalla, así como utilizar la pequeña superficie a modo de touch pad para desplazarnos por las imágenes o páginas, de izquierda a derecha, o de arriba a abajo.

Los nudillos también se pueden utilizar sobre la pantalla del smartphone. Entre sus funciones, nos encontramos con la opción de hacer un pantallazo, así como con la de acceder de forma directa a las aplicaciones asignándoles una letra, que hay que dibujar con la superficie del nudillo sobre la pantalla apagada.

Por dentro: NanoSIM y microSD

Como no podía ser de otra forma, el Huawei Mate S es un dispositivo unibody, no se puede abrir. Es en el lateral izquierdo, donde nos encontramos con una única bandeja en la que podemos introducir una tarjeta NanoSIM y una microSD.

Precio, colores y competencia

Para terminar, recordar que el día 15 de septiembre es cuando sale a la venta el dispositivo, que en su versión más básica costará unos 649 euros, y estará disponible en cuatro colores: gris, champagne, oro y rosa. Desde luego un precio no apto para todos los bolsillos, aunque adaptado a unas grandes prestaciones. La duda, ¿será capaz Huawei de imponerse a Apple y Samsung? Pues no olvidemos que la compañía comenzó destacando con smartphones de gama media con una buena relación calidad-precio, para terminar fabricando terminales como el Mate S, un gama alta que además tiene como perfecto compañero el Huawei Watch.

Desde luego esta nueva apuesta de la empresa china es un gran acierto, sobre todo si miramos al modelo anterior y dejamos un poco de lado los precios. En el Mate S nos encontramos con un dispositivo de buen tamaño, con una pantalla excelente, que funciona con fluidez, un diseño que enamora, una buena cámara, así como con un sistema de sonido también muy bueno. Como punto negativo, quizás una batería con mayor capacidad serviría para terminar de justificar el precio del dispositivo. 

Características del Huawei Mate S

  • A la venta: septiembre de 2015
  • Dimensiones: 149,8 x 75,3 x 7,2 mm
  • Peso: 156 g
  • Pantalla: 5,5 pulgadas con resolución de 1080 x 1920 pixeles
  • Sistema Operativo: Android 5.1 + EMUI 3.1
  • Procesador: HiSilicon Kirin 935 de ocho núcleos a 2,2 GHz
  • RAM: 3 GB
  • Memoria interna: 32 GB (también disponible modelo de 64 GB)
  • Batería 2.700 mAh
  • SIM: NanoSIM
  • Cámara: trasera de 13 MP y delantera de 8 MP
  • Conectividad: wifi, NFC, bluetooth versión 4.0 y 4G
  • Colores: gris, champagne, oro y rosa
  • Precio: 649 euros (versión básica)