En el último segundo, y rozando el drama, pero España logró pasar la primera ronda del Eurobasket. Ese era el objetivo primordial y se ha conseguido. Sin embargo, la imagen del equipo ha distado de ser la mejor. Defensa, tiro exterior y gestión del banquillo son algunos de los puntos a mejorar de cara al partido de este sábado contra Polonia (18.30 h).

1) La defensa: No descubro América si digo que la defensa y la intensidad defensiva han sido uno de los principales problemas de España en esta primera fase del campeonato. Los números están ahí: la Selección es antepenúltima en puntos concedidos, lo que demuestra un nivel atrás cuanto menos mejorable. Tal como señala el gran Piti Hurtado en tuit reciente, es la defensa la que te hace ganar campeonatos. Aunque el problema ha sido global (el propio Scariolo ha dejado entrever algún que otro problema de actitud, más que de aptitud), lo cierto es que las situaciones de cuatros y falsos cincos abiertos nos han hecho mucho daño, toda vez que ni Pau Gasol ni Felipe Reyes (ambos 35 años) están en la cúspide de su velocidad. Tienen muchas cualidades defensivas, pero defender a cuatros móviles como Bjelica, Gallinari o Bargnani, precisamente no.

2) El tiro exterior: En este aspecto, España ha mostrado hasta ahora dos caras durante este campeonato. Por un lado la peor cara posible ante Serbia, con unos porcentajes de tres paupérrimos; y por otro un acierto bestial en el siguiente partido frente a Turquía (por encima del 50%). No hace falta tanto; con que la selección alcance unos porcentajes simplemente en línea con su capacidad, el juego del equipo ganará muchos enteros, toda vez que las defensas rivales no se podrán cerrar tanto en la zona y habrá más opciones de uno contra uno para Pau, Nikola o Felipe. Pero claro, para ello hace falta que Llull, Ribas, Sergio Rodríguez, Mirotic e incluso Rudy Fernández (al que los dolores lumbares le están dejando un tanto aminorado) encuentren buenas posiciones y tengan un poco de suerte. Con una tarde acertada en el triple, España es una selección prácticamente inabordable para los rivales. Pero no tenemos seguros de vida en esta suerte como podrían ser Navarro, Calderón o incluso Abrines.

3) La gestión del banquillo: La convocatorias son de 12 jugadores por buenas razones, y no solo para tener gente capaz de agitar toallas. Pueden venir a cubrir roles concretos (tiradores, defensores, un tío grande que moleste en la zona…) o pueden ser un simple recambio de los más habituales. En un campeonato con tantos partidos seguidos, y en una selección en la que no hay ningún paquete, lo lógico sería tal vez echar mano de al menos 10 jugadores. Pero por desgracia a Scariolo no le está interesando echar mano de su banquillo más allá de lo imprecindible, dejando en anecdóticas las intervenciones de Claver [¿de verdad no se puede rascar nada de Víctor en el tres y a la vista de cómo está Rudy?], Vives y Aguilar. En el mejor de los casos, a España le quedan otros cuatro partidos por delante, y podría ser clave no llegar con los titulares demasiado fundidos a los partidos definitivos.

4) La gasoldependencia: Pau Gasol está promediando 21,6 puntos por partido, lo que le sitúa como máximo anotador del mismo. No es algo extraño, ya que ha sido habitual que el de Sant Boi lidere esta clasificación en los campeonatos FIBA. El problema es que en otras ocasiones Pau anotaba tanto con pero estaba acompañado por más jugadores con una alta capacidad de anotación (Navarro, su hermano Marc, Garbajosa, Calderón, el propio Rudy…). Este año, más allá de la machadas protagonizadas por Ribas contra Serbia y el Chacho contra Alemania, las anotaciones destacadas más allá de Gasol han sido contadas. Falta un referente más o menos seguro más allá del pívot de los Bulls. Creo que hay materia prima de sobra, ya que tanto Mirotic como los dos Sergios (Rudy está muy mermado, creo) tienen capacidad más que de sobra para anotar de forma sostenida en lo que queda de campeonato. Nos hará mucha falta no ya contra Polonia (rival a priori inferior, aunque en este Eurobasket la igualdad es máxima), sino sobre todo en unos hipotéticos cuartos contra Grecia o una final contra Francia (especulando).

5) Optimismo: Esto igual es cosa mía, pero veo a los chavales un tanto angustiados. No he visto las caras de otros campeonatos, en las que el buen rollo era la nota dominante. Ha habido momentos duros en este Eurobasket y tal vez esté siendo dura la realidad de que España no sea favorita a priori en cada partido, pero creo que hay que mentalizarse y utilizar esto como una ventaja. Si, la selección ya no da miedo. Pero los jugadores tampoco juegan con la presión de antaño de que cada derrota es una catástrofe. Han de soltarse y creer en ellos mismos. Si ya no hay el talento de otros años (como ha reconocido el propio Pau), lo que sí hay es todo el oficio del mundo en unos jugadores que han ganado de todo y se han visto en todo tipo de batallas. Si no se puede deslumbrar por el talento, ganemos por el oficio, por la competitividad y la gestión adecuada de los momentos calientes. Equipo hay de sobra para esto; y si aún así se perdiera, se haría con la cabeza muy alta.

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