La Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado una resolución que permite a los observadores de la organización con misión permanente colocar su bandera dentro de los próximos veinte días.

La Asamblea General de la ONU ha decidido que Palestina y Vaticano pueden izar sus banderas en la sede de Naciones Unidas. Ayer se aprobó una resolución que permite a los observadores de la organización con misión permanente (Palestina desde 2012 y el Vaticano desde 1964) colocar su bandera dentro de los próximos veinte días, informa EFE. Hasta ahora, sólo los miembros de pleno derecho tenían la potestad de colocar sus banderas en la sede de la ONU, en Nueva York.

La resolución fue aprobada por 119 votos a favor (entre ellos España, Francia, Suecia y la mayoría de países árabes, africanos y latinoamericanos), 45 abstenciones (casi todas europeas, incluyendo Alemania y Reino Unido) y 8 votos en contra (Israel, Estados Unidos, Australia, Canadá, Islas Marshall, Micronesia, Palau y Tuvalu). 

 

Esta iniciativa permitirá que el líder palestino, Mahmud Abás, pronuncie su discurso previsto para finales de mes en la Asamblea General de la ONU con su bandera ondeando fuera, un gesto simbólico que no tiene la misma relevancia para el Vaticano. Tanto es así que la Santa Sede ha anunciado que de momento no colocará la suya. 

La resolucición forma parte de los esfuerzos para obtener el reconocimiento internacional del estado Palestino en los territorios ocupados por Israel. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tiene contabilizados 135 países que reconocen el estado palestino, lo que representa el 67% de la comunidad internacional: casi todo Ásia, África y América Latina.

 

 

En Europa, Suecia ha sido el último en reconocer el estado palestino, en 2014, sumándose a Polonia, República Checa, Hungría, Rumanía, Malta y Chipre. El Vaticano también lo ha reconocido este mismo año. En España se llevó al Senado el año pasado una moción que instaba al Gobierno a reconocer el Estado palestino: toda la oposición votó a favor pero el Partido Popular la rechazó. 

Por su parte, el embajador israelí ante la ONU, Ron Prosor, ha acusado a la representación palestina de promover esta iniciativa de manera deshonesta y manipuladora: “Que no haya errores: el objetivo de esta resolución es hacerse la foto”.