Los siete partidos con posibilidades de entrar en el nuevo Parlamento regional apuestan por conmover con emociones más que por convencer con argumentos. Mas aparece tres segundos para pronunciar cuatro palabras en el vídeo promocional de su candidatura independentista.

Cada detalle cuenta en los comicios más decisivos y disputados de la historia de Cataluña. Y los spots electorales son un arma potente en la comunicación política del siglo XXI, la herramienta audiovisual que mejor permite sintetizar el mensaje con el que se pretende seducir a los indecisos y estimular a los alineados. Porque las campañas no van de convencer con argumentos, sino de conmover, excitar e ilusionar. Los siete partidos con posibilidades de entrar en la Cámara regional el 27-S lo tienen bien interiorizado.

1. Junts pel Sí, la película de tu vida. La campaña del independentismo es una permanente apelación al sentimiento, desde hace años, que supedita cualquier debate racional a la vocación nacional que ellos perciben como mayoritaria en la sociedad. Esto no va de números, que también, sino sobre todo de la “voluntad de un pueblo”. Un vídeo excesivamente largo resume sus consignas, con protagonismo para 350 candidatos de la lista, un papel destacado de Guardiola y una aparición fugaz de su candidato a la Generalitat, Artur Mas, que aparece tres segundos y pronuncia cuatro palabras.

2. Ciudadanos, al final del camino. El partido naranja es ya la segunda fuerza política de Cataluña y ha hecho bueno el axioma de que para conseguir algo primero hay que creérselo. El discurso ganador de Rivera y Arrimadas se plasma en el spot electoral, donde apelan a la fuerza de la unidad y repasan el “camino” que llevan diez años recorriendo. Todo el esfuerzo está dirigido a tocar la fibra del no independentista, y de hecho no se escucha una sola palabra hasta la mitad del vídeo.

3. Sí que es Pot, el intento de imponer otra lógica. La coalición de izquierdas lucha por colocar su discurso social en medio del combate identitario. El “rescate a las personas”, la “renta básica universal” o “el derecho a la alimentación” son algunas de las reivindicaciones que se suceden en sus vídeos corales, donde se quiere reflejar la horizontalidad de un movimiento que se quiere pegado a la calle y alejado de la política tradicional.

4. El PSOE, al rescate del PSC. El declive del socialismo es una constante en los últimos años de la política catalana. Pedro Sánchez se implicará a fondo para tratar de revertir la tendencia, una estrategia a la que ha logrado sumar a los pesos pesados de su partido, incluida Susana Díaz, distante con la actual dirección. El vídeo que han lanzado con ocasión de la Diada es buena muestra de ese compromiso colectivo.

5. El PP lo fía todo a Albiol. Los populares no han lanzado aún un vídeo corporativo de campaña, limitándose a difundir la actividad de su cabeza de cartel, Xavier García Albiol, que ha logrado remontar el vuelo de una formación que se acercaba peligrosamente a la marginalidad política en Cataluña. La estrategia electoral es potenciar los atributos personales del exalcalde de Badalona.

6. CUP, lo opuesto a Mariano Rajoy. La candidatura independentista y anticapitalista de cuyos escaños puede depender el proyecto de Mas apuesta por la confrontación directa con el presidente del Gobierno. Su vídeo electoral es un recopilatorio de frases de Rajoy, que aparece en un nada inocente blanco y negro.

7. Unió, el catalanismo con seny. La formación democristiana se presenta por primera vez separada de Convergència y trata de hacerse un hueco en el electorado con un sprint comunicativo donde glosa las bondades del pueblo catalán, con especial atención a ese sentido común que quiere que impere para que la región siga “dentro de Europa”.