Han pasado 15 años. Quizá parece un lapso de tiempo bastante importante, pero el año 2000 lo tenemos mucho más cerca de lo que pensamos. Fue el Año Mundial de las Matemáticas y los chinos celebraban su Año del dragón. Aunque quizá uno de los hitos más significativos fue la llegada del primer smartphone, o al menos su concepto: el Ericsson R380.

Actualmente Ericsson, la compañía de origen sueco, está centrada en el despliegue de redes de telecomunicaciones y suministro de equipos, tras abandonar la fabricación de dispositivos móviles. Aunque hubo una época en la que su firma era reconocida mundialmente en el ecosistema de la movilidad. Así nació en octubre del año 2000 el Ericsson R380, que en su 15º aniversario puede “presumir” de ser el primer smartphone de la historia, o al menos el primero que se lo llamó a sí mismo.

El entrecomillado a presumir es porque posteriormente muchos han utilizado la etiqueta de primer smartphone. Entre ellos el IBM Simon, el Kyocera 6035, o incluso el Palm Treo 650. Curiosamente, al igual que Ericsson, fabricantes que están muy lejos de lo que hoy se ve en las principales ferias de tecnología móvil.

Sea como sea, Ericsson fue el primero que supo entender que los usuarios buscaban otra cosa distinta. Internet empezaba a ser una realidad, o mejor dicho, la entelequia de que sería algo importante para la sociedad. Surgían dudas sobre la necesidad de querer leer el correo electrónico en una pantalla tan pequeña, o que el dispositivo se pudiera conectar con el PC para intercambiar archivos. Tiempos temerarios para gente temeraria.

¿A quién se le ocurriría hoy dudar sobre la necesidad de estar conectado 24 horas al día, recibir mensajes cada minuto o tener en la palma de la mano toda la información del mundo? A nadie. Al menos a nadie sensato.

Prestaciones fuera de precio

Lógicamente los costes soportados hace 15 años nada tienen que ver con los de ahora. De ahí que el Ericsson R380 tuviera un precio que rondaba los 800 euros, que ahora coincide con los tope de gama de muchos fabricantes. Aunque en buena medida, estamos hablando de que en el año 2000 ese terminal era gama alta, o más allá.

Ahora bien, sus 2 Mb de RAM, o sus 4 Mb de memoria interna suenan hoy a auténtica broma. Un móvil de caramelos para niños tiene mejores prestaciones, casi. A modo de comparativa directa (y curiosa), pongamos frente a frente al Ericsson R380 y uno de los últimos terminales analizados en SABEMOS en nuestras particulares reviews, el LG G4.

Sin palabras. Aunque para ver realmente la capacidad del cumpleañero, lo mejor es ir a las comparativas retrospectivas que se pueden sacar en PhoneArena frente al Kyocera 6035 por una parte, o en su duelo directo con el Palm Treo 650.

Parece claro que el Ericsson R380 supuso una gran revolución. La pantalla táctil, el uso de un sistema operativo… fueron características que indicaron el camino. No obstante, el mercado no lo aceptó con demasiado entusiasmo. Fue justo cuando Nokia explotó como fabricante, y pese a esas innovaciones, este primer smartphone no tuvo mucho impacto.

Aquí se puede ver al R380 en todo su esplendor.

Y para los más nostálgicos todavía, un manual de instrucciones, por si alguien quiere volver a sacarlo por motivos retro cuando se acerque su cumpleaños.