El mundo a tus pies es una novela gráfica del 10 de septiembre de 2015. Está escrita y dibujada por Nadar, autor catalán de treinta años. Es decir, está concebida, ambientada, realizada y editada ahora mismo. En la España de hoy. El mundo a tus pies no podría ser más actual.

Esta novedad de Astiberri cuenta tres historias independientes, aunque con mucho en común entre sí: Carlos trabaja en una tienda de ropa y le llega la oportunidad laboral que siempre había esperado, aunque tendrá que renunciar a mucho; David está en el paro y vive con su madre y su abuelo, pero encuentra una insospechada fuente de ingresos; y Sara está harta de un futuro negro como teleoperadora y de pasar penurias mientras sus amigos y familia parecen prosperar.

Tres historias absolutamente actuales y que huelen al día a día. Nadar, con una puesta en escena sencilla (el formato apaisado favorece las escenas de diálogos largas y autoconclusivas, que estructuran la narración en viñetas de soledad y amargura), cuenta cómo malvive hoy una generación a la que le han robado el futuro.

Casi ningún tema queda por tocar (aunque se podrían publicar decenas de volúmenes con historias como estas) en el preciso trabajo de Nadar: desde las pochísimas concesiones al microahorro que hay que hacer en el día a día hasta el choque generacional con quienes nos metieron en esto, la generación de los padres de la democracia, aquellos a quienes retrataban Los Ganglios en el fabuloso himno del desencanto Calvario. Desde las triquiñuelas para sacarse unos euros donde la moralidad es algo que, simplemente, está fuera de la ecuación, a las parejas rotas, reencontradas, machacadas o fortalecidas por la crisis.

El mundo a tus pies es un libro triste, pero que no renuncia tampoco a los inevitables tics de esperanza propia de la juventud, del siempre ilusionante enamoramiento inesperado a la sarcástica amargura del “Total, peor no podemos estar”: el núcleo de El mundo a tus pies lo forman jóvenes de la edad del autor, y entre el tono ligero de la historia de David y los finales tristes pero que miran al horizonte de todos, hay cierto espacio para mirar al futuro. Aunque sea uno que, como los personajes subrayan sin parar, está hecho un solar.

Nadar peca en alguna ocasión de recurrir al topicazo de bar en los diálogos, pero nunca se sabe si es porque los personajes son demasiado reales. Pero es cierto que en alguna ocasión contada, esas frases enfáticas como comentarios de Twitter, esos leves deslices son perdonables porque al fin y al cabo quién no ha dicho alguna vez que esto lo arreglaba yo en dos patás. Y quedan absolutamente compensados por unos descubrimientos visuales poco exhibicionistas pero que imprimen al libro un ritmo pausado muy particular, y por un tramo final demoledor, y que pone sobre la mesa una pregunta que el libro no se atreve a responder: si nos han obligado a romper con nuestro pasado, ¿cómo vamos a construir un futuro? El mundo a tus pies quiere dar una respuesta, pero entre anécdotas cotidianas, humor reflexivo y tragedias del día a día, fracasa al intentar dar con ella. Y ese es posiblemente su gran triunfo.

ficha

El mundo a tus pies
Nadar
Astiberri
2015