Compañías como Banco Santander, BBVA o Telefónica han tomado conciencia de lo que representa el big data para el futuro económico de sus empresas y quieren que sus empleados estén capacitados para el manejo de estas herramientas. De ahí que hayan confiado en MBIT School para su formación. Desde SABEMOS hemos hablado con su director general, Daniel Parente.

Cuando se habla de tecnología surge la enorme facilidad de enlazar tópicos, uno tras otro, sin que al final aporte ningún tipo de valor. Ven, 24 palabras para no decir nada. Lo mismo puede suceder cuando se habla de big data, una realidad tecnológica difícil de explicar, y mucho más de asumir, a la que algunas compañías se aferran buscando un nuevo Dorado para ser más eficientes.

Buscando “big data” en Google te escupe 680 millones de resultados. Literatura hay sobre el tema, aunque quizá gran parte de la ciudadanía todavía lo afronta como algo puramente empresarial (en el mejor de los casos), o directamente lo desconoce. Resumido de forma ordenada y breve, el big data sería el procedimiento mediante el cual se trabajan la infinita cantidad de datos digitales que se producen cada día para sacar un rendimiento de ellos, tanto en la predicción de acciones, como en su uso para mejorar la eficiencia empresarial con su posterior tratamiento. Complejo, ¿verdad?

No obstante, pese a que en estos momentos puede ser algo lejano en el día a día de cualquier persona, las empresas tienen otra percepción. Sobre todo las grandes empresas. Así al menos lo reconoce el director general de MBIT School, Daniel Parente. Se trata de un centro de formación especializado en big data y businnes intelligence, que está haciéndose un hueco en el mercado español formando en estas materias a importantes compañías como Telefónica o Banco Santander.

Parente asegura que de momento son las grandes empresas quienes más recursos destinan a big data debido a su capacidad económica. Además, añade que esa misma inversión es la que les termina haciendo más competitivos para poder volver a invertir. El lado negativo, más o menos, es que las pymes no tienen esa capacidad inversora, por lo que se genera un tejido industrial a dos velocidades. Pero es “más o menos”, porque según un estudio que cita Parente, “se prevé que 3 de cada 4 pymes inviertan en big data en los próximos años, porque reconocen que es pueden ganar valor competitivo”.

Big data, una cuestión de tiempo

Que las grandes compañías inviertan está muy bien, sobre todo para ellas, ¿pero cuándo se convertirá el big data en una normalidad tecnológica? Según Daniel Parente, la cuestión es que no solo las empresas deben tomar conciencia de ello, sino que los trabajadores, y sobre todo los directivos con toma de decisiones, tienen que implicarse.

Ante estas dudas, Parente afirma que “la toma de conciencia de la importancia del big data la veremos en menos de 2 años”. Cree que las empresas ya han dado ese salto, porque de lo contrario perderían competitividad, pero incluso de cara a los mercados internacionales.

Formación y empleo

Formación y tecnología, una pareja que en España se miran con demasiado recelo. El resultado ya se sabe: puestos de trabajo que no se cubren, cualificación inadecuada, y la que existe está en manos de centros privados o empresas que plasman sus logos en formaciones no regladas que luego tienen corto alcance.

Al menos hay buenas noticias. Según nos cuenta Parente, “la administración pública ha tomado conciencia de lo importante que son estas herramientas tecnológicas, de hecho el Ministerio de Industria ha llevado a cabo una iniciativa desarrollando un libro blanco de la economía digital”. Ahora bien, remarca que el “el objetivo debe ser definir cuáles son las áreas dentro de la economía digital que más formación van a necesitar. Y así poder agilizar los procesos de validación”.

Ante este escenario, el director general de MBIT School lo tiene muy claro: “Ya se están creando las competencias y los perfiles que habrá que desarrollar”. Todo está preparado. Aunque lo retrata muy bien Parente al añadir que “la dificultad no reside en la tecnología [referido al big data], sino en la percepción de cómo hay que afrontarla. Para ello se necesita una mentalidad diferente. No son bases de datos al uso, hay que verlo de una manera distinta. Se trata de una nueva forma de medir la realidad. Además se requiere de unos perfiles profesionales diferentes. Esa es la dificultad, y ahí es donde los centros privados pueden sacar partido, porque están más en contacto con la industria”.

¿Pero realmente el mercado está capacitado para afrontar la llegada del big data? “La demanda de empleo en big data es de 100.000 puestos de trabajo en 2015 en España”. En este sentido, con respecto a su negocio, están muy satisfecho viendo estas cifras.

En definitiva, según Daniel Parente, “las empresas entienden que lo necesitan [big data], que no se trata de una moda de la que hablan gurús o consultores. La sobresaturación de datos es lo que ha provocado este gran salto y apuesta económica”. Habrá que estar atentos cómo se mueve el mercado, y también cómo se trasladará a la opinión públicas las acciones que se desarrollan bajo el paraguas del big data.